La debacle electoral de los islamistas en Marruecos, confirmada en comicios locales

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Aziz Ajanuch, presidente del RNI, comparece en rueda de prensa tras la victoria electoral de su partido, el 9 de septiembre de 2021 en Rabat (AFP/Fadel Senna)

La derrota histórica del partido islamista en las legislativas de Marruecos quedó confirmada con los resultados completos de las elecciones comunales y regionales publicados el viernes.

Por primera vez, los cerca de 18 millones de electores marroquíes escogieron a sus 395 diputados al mismo tiempo que a sus representantes comunales y regionales, el miércoles.

A nivel nacional, el Partido de la Justicia (PJD, islamista moderado), que lleva una década en el poder, registró una debacle inesperada al obtener solo 13 escaños, frente a los 125 que había ganado en las anteriores elecciones, según los resultados del Ministerio de Interior tras el escrutinio de todas las papeletas.

El PJD quedó muy por detrás de sus principales rivales, la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), ambos liberales y considerados próximos al palacio real, y el partido del Istiqlal, de centroderecha, que recabaron respectivamente 102, 86 y 81 escaños.

En las elecciones comunales, los islamistas también sufrieron un bajón espectacular, pasando de 5.021 representantes a 777. Así, pierde el control de las grandes ciudades que dirigía, como Rabat, Marrakech y Fez, y de los dos grandes centros económicos, Casablanca y Tánger. Quedó muy adelantado por el RNI y el PAM, que obtuvieron respectivamente 9.995 y 6.210 escaños (de un total de 31.503).

En las regionales, el PJD también registró un acentuado descenso, al conseguir solo 18 escaños, mientras que en las anteriores elecciones locales, en 2015, había conseguido 174.

El RNI y el Partido del Istiqlal quedaron en cabeza, con 196 y 144 escaños respectivamente, de un total de 678.

El RNI, que forma parte de la coalición gubernamental, está dirigido por un rico empresario, Aziz Akhannouch, considerado próximo al palacio.

El rey Mohammed VI debe nombrar a un jefe de gobierno, procedente del partido que haya quedado primero en las legislativas, que tendrá que formar un Ejecutivo para un mandato de cinco años.

El elegido sucederá a Saad Eddine El Othmani, que dimitió el jueves de la dirección del PJD.

El viernes, el semanario Al Ayam titulaba en su portada "el trágico fin de los islamistas", mientras que el diario L'Economiste mencionaba el "repudio masivo" expresado contra el PJD.

Aunque, según la Constitución de 201, el Parlamento y el gobierno tengan ahora amplias prerrogativas en Marruecos, las decisiones en sectores clave continúan obedeciendo a iniciativas del rey Mohammed VI.

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