¿De verdad ocultó Pfizer un medicamento que previene el Alzheimer?

La farmacéutica Pfizer se ha visto envuelta en una polémica a raíz de un artículo en Washington Post

Esta semana se ha levantado un enorme revuelo por un artículo publicado en el Washington Post en el que se acusa a la multinacional farmacéutica Pfizer de haber desechado la investigación de un medicamento que previene, retrasa o incluso trata el Alzhéimer y además, de haber ocultado al público ese descubrimiento. Las reacciones por todo el mundo no se han hecho esperar y los titulares en infinidad de medios de comunicación no solo han exagerado la situación, sino que en muchos casos se han deslizado por la pendiente amarillista afirmando que la farmacéutica oculta en secreto la cura milagrosa del Alzhéimer… nada más lejos de la realidad. Incluso algunos medios más sensacionalistas se han lanzado a la piscina con titulares totalmente falsos del tipo “Pfizer escondió un medicamento contra el Alzheimer porque no le daba ganancias”.

Inmersos en esta confusión de medios poco informados, o que directamente tergiversan la realidad, intentaremos analizar correctamente la historia y para ello debemos trasladarnos a 2015. Ese año, un equipo de investigadores de Pfizer descubrió que uno de sus medicamentos más exitosos, un potente antiinflamatorio indicado para la artritis reumatoide, comercializado como Enbrel, parecía ofrecer otras ventajas inesperadas como la reducción en el riesgo de padecer Alzhéimer. Una investigación interna de la propia Pfizer afirmaba que el medicamento parecía reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer hasta en un 64 por ciento. Sin embargo, según la información del Washington Post, la farmacéutica optó por no financiar una investigación sobre esa posibilidad, con un posible ensayo clínico que tendría un coste de 80 millones de dólares y además no mostró públicamente aquellos datos obtenidos en 2015.

Pero… ¿qué es cierto y qué es falso en este embrollo?

Empecemos por analizar el propio medicamento. Enbrel es una proteína de fusión (del receptor de TNF) dirigida contra la proteína TNF-alfa, que consigue un potente efecto antiinflamatorio. El medicamento lleva años en el mercado y se receta a pacientes con diferentes tipos de artritis.

Durante las últimas décadas los investigadores han descubierto que los cerebros de los pacientes con Alzheimer muestran signos de una respuesta inflamatoria persistente, lo que lleva a algunos a preguntarse si el Alzheimer conduce a la inflamación o es la inflamación la que conduce al Alzheimer. Lo cierto es que aún no lo sabemos… sin embargo, ya se han realizado incontables estudios bajo estas premisas: No es algo nuevo que se haya descubierto hoy mismo. Aquí llega la primera falsedad en toda esta historia: Ya existían infinidad de estudios que revisan esa posible conexión y ninguno ha llegado a conclusiones firmes.

Derek Lowe, experto en farmacología ha publicado hace unos días en la prestigiosa revista Science (en su sección de Translational Medicine) un editorial titulado: “¿Una oportunidad perdida en el Alzhéimer? No, no tanto”. En este artículo Lowe explica que ya existían muchas investigaciones sobre la conexión entre inflamación y Alzhéimer, no es algo que de repente se haya descubierto y que alguien quiera ocultar. Los numerosos estudios son públicos: “Si revisamos la literatura, podemos encontrar muchos artículos que proponen dicha conexión: aquí hay una revisión del campo. Aquí hay un estudio (en ratones, si cree en los estudios de Alzheimer en ratones, y algunos lo hacen) con uno de los principales competidores de Enbrel, Humira ( adalimumab ), y también hay muchos más estudios en animales. Tenga en cuenta que es un campo complejo; Hay varias formas de TNF y tienen diferentes actividades”, explica Lowe en Science.

Lo más sorprendente de esta historia es que el propio medicamento Enbrel ya contaba con varios ensayos para probar su eficacia en enfermedades neurodegenerativas…. Aquí hay una reseña sobre sus efectos cuando se inyecta directamente en el líquido cefalorraquídeo de los pacientes de Alzheimer. Este es un ensayo clínico real de Enbrel en pacientes humanos con Alzheimer… el Washington Post pasa por alto todas estas investigaciones y sobre todo, se olvida decir que los resultados no fueron convincentes.

El medicamento de la polémica: un antiinflamatorio indicado para la artritis reumatoide

El propio Lowe, sorprendido por la polémica, añade: “He visto a personas en Twitter y otras redes exclamando que Pfizer tenía un medicamento con un 64% de probabilidades de curar el Alzheimer o alguna otra afirmación loca, y eso revela una extrema falta de conocimiento sobre datos clínicos y desarrollo de fármacos”.

Entonces… ¿qué pasa con el estudio que afirma que el medicamento de Pfizer puede reducir hasta un 64% el riesgo de padecer Alzhéimer?

Empecemos porque ese estudio no es un ensayo clínico. Sus datos no provienen de investigaciones en humanos, ni siquiera en ratones u otros modelos animales. Las conclusiones se extraen de datos de reclamaciones de compañías seguros sobre la artritis reumatoide. No parece el lugar más adecuado para extraer conclusiones sobre la eficacia de un medicamento sobre una enfermedad para la que no fue desarrollado.

Otra de las afirmaciones, en este caso falsa completamente, es que la farmacéutica ocultó esos datos. Sin embargo, los datos están accesibles de manera pública en el estudio publicado en 2016: Tratamiento para la artritis reumatoide y el riesgo de enfermedad de Alzheimer: un análisis anidado de casos y controles. De hecho, usted mismo puede acceder al documento ahora mismo en este enlace.

Ninguno de los estudios y ensayos clínicos realizados en los últimos años sobre medicamentos antiinflamatorios (incluyendo el propio Enbrel) ha dado resultados concluyentes. El texto del Washington Post, y muchos de los artículos publicados aprovechando el tirón, pasan por alto todas estas investigaciones negativas anteriores.

De todas maneras… ¿por qué se negó Pfizer a financiar una investigación para ampliar esta posibilidad?

La propia farmacéutica ha hecho público un comunicado explicando las razones: No había razones científicas sólidas para hacerlo.

“Nuestras decisiones están siempre basadas en la ciencia. Si hubiéramos contado con fundamentos científicos sólidos para un ensayo más amplio, lo hubiéramos implementado. De hecho, financiamos investigaciones clínicas independientes que fueron publicadas. Nuestra decisión de no realizar un ensayo clínico más amplio en esta enfermedad fue tomada por la debilidad de la evidencia científica que aportaba el análisis estadístico de los datos presentados por diversas compañías aseguradoras”.

Si tenéis oportunidad de escuchar este capítulo del podcast Catástrofe Ultravioleta, titulado PHARMA, entenderéis mejor el proceso, largo y costoso, que se necesita para desarrollar un medicamento. Para conseguir una molécula que demuestre científicamente su seguridad y eficacia, se deben descartar cientos de miles de moléculas candidatas. Todos los días, los investigadores prueban y descartan cientos de posibles moléculas que, finalmente, no demuestran su eficacia o que resultan dañinas.

Cualquier farmacéutica que encontrara realmente un fármaco capaz de reducir el riesgo de padecer Alzhéimer se haría, literalmente, de oro. El revuelo montado alrededor de Pfizer, tal y como explica Derek Lowe, solo se debe a la falta de conocimientos científicos de los opinadores profesionales de twitter y de la ausencia, casi total, de cultura científica en la mayoría de los medios de comunicación hoy en día.

Por otro lado, el medicamento en cuestión (Enbrel) lleva en el mercado desde hace muchos años… cualquier otra farmacéutica o cualquier otro grupo de investigación que crea que tiene posibilidades de encontrar el remedio mágico, tan solo tiene que realizar su propio estudio… curiosamente, y con los datos en la mano, aún nadie ha anunciado que lo hará. Si realmente este antiinflamatorio para la artritis es la solución milagrosa resulta paradójico que, a pesar de ser público y estar a disposición de cualquiera… nadie se haya lanzado a conseguirlo.

Referencias y más información:

Christopher Rowland “Pfizer had clues its blockbuster drug could prevent Alzheimer’s. Why didn’t it tell the world?” Washington Post

Derek Lowe “A Missed Alzheimer’s Opportunity? Not So Much” Science Translational Medicine

Chou, Richard C., et al. «Treatment for Rheumatoid Arthritis and Risk of Alzheimer’s Disease: A Nested Case-Control Analysis». CNS drugs, vol. 30, 2016, pp. 1111-20. PubMed Central, DOI:10.1007/s40263-016-0374-z.

John Carroll “The Washington Post points the finger at Pfizer for staying mum about an Alzheimer’s study. But there’s more to the story than that” Endpoint News