David Ortega, el joven soriano que deja constancia en Twitter de una España que desaparece

David Ortega, desde lo alto del Castillo de Gormaz (Soria). (Photo: David Ortega)
David Ortega, desde lo alto del Castillo de Gormaz (Soria). (Photo: David Ortega)

David Ortega, desde lo alto del Castillo de Gormaz (Soria). (Photo: David Ortega)

Recuerda, un pequeño municipio de la provincia de Soria, tenía en 1950 alrededor de 650 habitantes. Medio siglo después, la cifra se redujo hasta las 115 personas y ahora, según los datos del INE del 2021, ha bajado a los 71. Esto repercute en que otros núcleos pertenecientes a este ayuntamiento como Nograles, Mosarejos, La Perera o Galapagares se encuentren prácticamente al borde de la desaparición.

La lucha contra este fenómeno que afecta directamente a la provincia de Soria, pero también a otras como Teruel, Cuenca, Ávila o Zamora, no recae única y exclusivamente en la clase política. Desde la música, con grupos como La MODA, o desde las redes sociales, con usuarios como David Ortega, también se está concienciando de este problema.

Ortega, que se describe como nieto de Adolfo y Alicia, Martín y Socorro, es un “soriano, algo burgalés”, que vive en Soria capital y que lleva diez años difundiendo en sus redes sociales cómo están los pueblos de esta provincia castellanoleonesa.

En ellas, este joven de 26 años, opositor a Interventor tesorero de la administración local, aprovecha para reflejar el estado de los pueblos que recorre cada sábado.

Visita localidades en los que sus habitantes se cuentan con los dedos de una mano. Conoce sus historias, descubre patrimonio oculto y, en definitiva, intenta que las raíces y las culturas de estos municipios no mueran todavía.

“Estamos siendo testigos de una realidad que muere, para bien o para mal. Cuando desaparezca en 15 ó 20 años desaparecerá para siempre. Ahora mismo todavía hay gente que aún vive como lo hacían nuestros abuelos, pero en 20 años eso ya no va a suceder”, asevera Ortega. Lo ejemplifica recordando cuando recientemente en un pueblo se encontró a un abuelo calzando albarcas, algo inimaginable hoy en día.

“Para mí esto es como el que viaja fuera”

David siempre ha ido con su padre y su madre al campo, a conocer la provincia y sus entornos naturales. Eso sí, nunca al nivel de profundidad y detalle como desde que se sacó el carnet de conducir. Desde entonces, casi todos los sábados visita una zona concreta.

“Para mí esto es como el que viaja fuera, pero yo lo hago en mi provincia y en las limítrofes. Siempre he sido curioso e inquieto y cuando me saqué el carnet de conducir ya empecé a recorrerla, a veces con mis padres o mi novia pero la mayoría de veces solo. Me gusta mucho mi provincia, me gusta su historia, sus tradiciones y su cultura, y las cosas se conocen recorriéndolas y viéndolas”, confiesa.

Los restos de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, de Mosarejos, donde solo viven dos personas. (Photo: David Ortega)
Los restos de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, de Mosarejos, donde solo viven dos personas. (Photo: David Ortega)

Los restos de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, de Mosarejos, donde solo viven dos personas. (Photo: David Ortega)

Él va con su cámara de fotos, su libreta y habla con la gente que se encuentra. Ha logrado crear una comunidad en la que muchos ya le cuentan que sus abuelos viven en un pueblo o en otro, así cuando va intenta hablar con ellos para que les descubran los secretos de sus calles y de sus montes.

Incluso ha llegado a interesarse por su labor Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, o Aitor Esteban, diputado del PNV.

Sin embargo, Ortega reconoce que por mucho que hable con personas, lea textos, artículos y libros de historias de Soria y sus pueblos, la realidad siempre le depara sorpresas: “A veces quieres ver una casa concreta, una iglesia o un palomar y acabas cautivado por cosas que no esperas y que no están documentadas”.

La importancia de volver

Para que la despoblación comience a frenarse y en un futuro vuelvan a crecer estas zonas, los que se han ido tienen que volver. Esto es mucho más importante para Ortega que, por ejemplo, medidas políticas, aunque sí que reconoce el papel de plataformas como Soria Ya o Teruel Existe de poner el debate encima de la mesa.

“Al final está en nuestras manos. La política puede influir pero nosotros somos los últimos en decidir. Igual tienes que sacrificar algo en lo profesional para vivir en casa. El otro día me decía uno que no podía trabajar siendo ingeniero aeroespacial en Soria. Claro, ¿qué quieres, que tengamos aeropuerto? Y si por ejemplo eres médico o ingeniero industrial no tienes que estar en Madrid o Barcelona”, se explica, añadiendo también que cuando ha podido ir industria se le ha puesto pegas.

“Además, el soriano puede que sea también poco emprendedor y que se la haya enseñado una cultura de estudiar y marchar”, indica. Y los datos reflejan sus palabras.

Según un reciente estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE) un 52% de las personas que nacen en la provincia de Soria acaban viviendo fuera, la que más de España. Cuenca (51,4%), Ávila (51,2%) Zamora (49,1%) y Teruel (49%) también ven como la mitad de su población de origen acaba desarrollando su vida fuera de ella.

Un pastor de 82 años, junto a su perro, cuidan de los ovejas en un campo de Soria. (Photo: David Ortega)
Un pastor de 82 años, junto a su perro, cuidan de los ovejas en un campo de Soria. (Photo: David Ortega)

Un pastor de 82 años, junto a su perro, cuidan de los ovejas en un campo de Soria. (Photo: David Ortega)

Ortega defiende el salir, conocer gente, enriquecerse, formarse y regresar para aplicar en su ciudad todo ese conocimiento: “El problema es que no pasa. Si un 10% supiera volver y aplicar todo lo que ha conocido para hacer crecer y mejorar su tierra sería otra cosa”.

Un ejemplo de este saber volver fue él. Tras estudiar en Madrid regresó a su casa: “En Madrid no me veía de ninguna manera. Estoy muy orgulloso de ser de Soria, he conocido gente en la universidad que venía de familias más elitistas y les dábamos mil vueltas a nivel cultural. Madrid ha servido para enfatizar más mi orgullo de provincia y de capital pequeña. Me hizo darme cuenta de lo que tienes en casa, de tu ciudad, de tu patrimonio, amigos, etc”.

Aunque reconoce que sí que es verdad que ahora hay un mayor clima de jóvenes que no pueden vivir económicamente en grandes capitales, ve complicado darle la vuelta a la tortilla.

“No soy optimista. Ha pasado la pandemia y el teletrabajo y se ha vuelto a lo normal. No hay un compromiso real de cambiar la tendencia. El fenómeno de la concentración de la gente en macrociudades es global y lo veo muy difícil”, afirma.

Por eso, pide que por lo menos no se vaya perdiendo población en los pueblos grandes: “Hay que luchar porque los pueblos grandes y las ciudades de estas provincias no pierdan población. Que Soria no pierda para que no pierda el Burgo de Osma y luego se pueda recuperar Recuerda y después con el tiempo Nograles”.

Pero insiste en que hacer real este cambio depende de cada uno. Porque como canta el grupo oscense La Ronda de Boltaña en su canción Aquí, solucionarlo “de ti dependerá”.

Calles por las que ronda el viento

puertas que ya no se abrirán.

Cada vez menos y más viejos...

cuenta que así el cuento acaba mal

Aunque de ti dependerá.

¡No dejes que te escriban el final!

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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