Damnificados colombianos del huracán Iota esperan ayudas o la evacuación

Agencia EFE
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Bogotá, 19 nov (EFE).- El devastador paso del huracán Iota por el archipiélago colombiano de San Andrés, Providencia y Santa Catalina dejó sin techo a miles de personas que esperan la ayuda del Gobierno o la evacuación para superar la emergencia.

Desde el pasado martes, cuando fueron reabiertos para vuelos del Gobierno los aeropuertos Gustavo Rojas Pinilla, de San Andrés, y El Embrujo, de Providencia, centenares de personas han sido evacuadas de la segunda isla dada la precariedad de las condiciones en ese territorio.

"En la isla todo está totalmente destruido, no hay casas, no hay comida, no hay ayuda. Las personas no saben cómo sobrevivir", dijo a Efe Leova, una turista suiza que fue sorprendida por el huracán de categoría 5 en Providencia, donde estaba visitando a su novio.

La mujer, que llegó a San Andrés en un avión de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), no ocultaba su enfado porque según dice, "a ellos (el Gobierno) no les importan los turistas, solo les importan las personas que están enfermas y los niños" a la hora de escoger a quienes serán evacuados.

"Ayer hice un recorrido por la isla (Providencia) y todas las casas de la isla están destruidas, la gente se está quedando en las calles, vive en las calles", manifestó.

REENCUENTROS EN SAN ANDRÉS

En las afueras del aeropuerto de San Andrés se dan cita a diario decenas de personas a la espera de parientes evacuados de Providencia y Santa Catalina, a quienes reciben con aplausos, un plato de comida y la emoción de saber que sobrevivieron a la furia de Iota, que devastó esas dos islas.

Otro turista evacuado relató que se encontraba en la isla de Santa Catalina, la menor del archipiélago, cuando el agua arrasó la posada donde estaba hospedado.

"Un primo se metió y nos arrastró al monte, como para subir la montaña. Él alcanzó a coger una cuerda, nos amarró a un árbol y ahí nos agarramos tres horas (aguantando) el impacto del viento, del mar, golpes por todo lado de neveras, colchones, tablas, todo horrible", aseguró el hombre, que no se identificó.

AYUDA POR VÍA AÉREA Y MARÍTIMA

Desde el pasado martes, cuando las condiciones meteorológicas mejoraron en la zona, el Gobierno colombiano ha enviado por vía aérea y marítima toneladas de víveres, agua, carpas, kits de higiene personal y otros materiales para socorrer a los damnificados.

El presidente colombiano, Iván Duque, permanece desde el martes en San Andrés, la mayor isla del archipiélago, que también sufrió grandes daños en sus infraestructuras, pero nada comparado con la devastación sufrida en Providencia y Santa Catalina, situadas 90 kilómetros al noreste e incomunicadas desde el lunes con el resto del país.

Duque se traslada a diario a Providencia para supervisar las tareas de retirada de escombros y de distribución de ayuda humanitaria que, dada la magnitud de las necesidades, parece ser insuficiente.

Por esa razón el mandatario dijo hoy que pidió a Estados Unidos asistencia aérea para transportar más ayudas a los damnificados por el huracán.

"Pedimos a Estados Unidos apoyo, con aviones de alta capacidad, para movilizar ayuda; hemos venido trabajando con el Comando Sur en los últimos días y esperamos que esas aeronaves nos puedan ayudar en la transferencia de ayuda, algo que será muy importante en el proceso de reconstrucción", manifestó.

INFRAESTRUCTURAS AVERIADAS

Duque, que intervino desde San Andrés en una conversación virtual organizada por el centro de estudios Diálogo Interamericano, con sede en Washington, recordó que "en Providencia sí tenemos una destrucción inmensa" ya que la casi totalidad de "las casas desaparecieron".

La situación es menos dramática en San Andrés donde, según explicó el mandatario, "tenemos impactos en las casas, pero puede manejarse atención específica y los impactos negativos sobre las estructuras".

La reconstrucción es una urgencia en el archipiélago, que sufrió graves daños también en el hospital y los centros de salud, en las carreteras, las redes de electricidad y de telecomunicaciones, lo que sumado al hecho de que está situado a más de 700 kilómetros de la Colombia continental, dificulta las tareas de socorro.

SERVICIOS COMPROMETIDOS

La compañía Sopesa, que tiene a su cargo la electricidad en las islas, dijo hoy que el huracán causó "graves afectaciones en diferentes circuitos de distribución", pero con la mejora de las condiciones climáticas se ha avanzado en el restablecimiento del servicio.

"El 96 % del sistema eléctrico en la isla de San Andrés se encuentra en servicio", manifestó en un comunicado la empresa, según la cual en las próximas 36 horas quedará restablecido en su totalidad.

En el caso de Providencia, Sopesa afirmó que "se constató que el 100 % de la infraestructura de distribución en la isla se encuentra gravemente afectada" y los trabajos de reparación tardarán unos 15 días "si las condiciones climáticas y logísticas así lo permiten".

En cuanto a las telecomunicaciones, la compañía española Movistar, el mayor operador en San Andrés, anunció que "la recuperación del servicio avanza en un 90 % en teléfonos fijos y en un 60 % en móviles", mientras que a Providencia fue enviado un equipo técnico para hacer una evaluación de los daños sufridos por las infraestructuras y activar el plan de recuperación.

"Nuestro mensaje es de total solidaridad y compromiso con los habitantes de San Andrés y Providencia. Seguimos trabajando para alcanzar la recuperación total de las comunicaciones", expresó el presidente de Telefónica Movistar Colombia, Fabián Hernández, quien señaló que para enfrentar la contingencia la compañía otorgó a partir de este jueves a todos sus clientes en el archipiélago minutos y gigas gratis.

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