"Los días del foie gras se han acabado en Nueva York", dice Bill de Blasio

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. EFE/PETER FOLEY/Archivo

Nueva York, 25 nov (EFE).- El alcalde neoyorquino, Bill de Blasio, aseguró este lunes tras firmar la ley que prohibirá la venta y producción de foie gras en la ciudad a partir de 2022 que "los días del foie gras se han acabado y olvidado en Nueva York".

"La nueva ley pondrá fin a esta práctica cruel en nuestra ciudad para siempre", dijo el alcalde en un tuit publicado tras rubricar la legislación que fue aprobado el pasado octubre por el Consejo municipal neoyorquino.

La Gran Manzana, una de las grandes capitales gastronómicas de Estados Unidos, se sumará así al estado de California, donde este producto alimentario de origen francés ya está vetado.

El veto al foie gras, que no entrará en vigor hasta 2022 para dar tiempo a que las empresas se adapten, forma parte de una legislación más amplia que incluye varias medidas contra la crueldad en el trato hacia los animales.

"También estamos fortaleciendo nuestros centros de adopción de animales, protegiendo a los caballos del peligro de las altas temperaturas y expandiendo los esfuerzos para defender los derechos de los animales por toda la ciudad", apuntó el alcalde.

La nueva ley incluye la creación de una Oficina para el Bienestar Animal, reconoce derechos de perros, caballos y pájaros y penaliza con multas de hasta 2.000 dólares a quien la incumpla.

En este sentido exige la mejora de las condiciones de los equinos que tiran de los carruajes, una práctica turística muy común en Central Park y sus alrededores y prohíbe el tráfico de aves, entre otras medidas.

"Hoy es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para nuestros amigos de cuatro patas", dijo el concejal Justin Brannan parafraseando al astronauta Neil Amstrong, que cuando pisó la Luna por primera vez el 20 de julio de 1969 pronunció la frase "esto es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad".

El veto al foie gras, ya sea a su producción o venta, es ya una realidad en varios lugares del mundo, pero la prohibición en Nueva York -una de las ciudades con más restaurantes y tiendas gastronómicas de lujo- puede suponer un importante golpe para la industria.

La medida afectará no solo a las importaciones, sino también a compañías estadounidenses que fabrican el producto, incluidas varias importantes en el estado de Nueva York, para quienes la Gran Manzana es su principal mercado.