Una década de película: el waterpolo femenino español o cómo lograr 10 años casi irrepetibles

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Las jugadoras de waterpolo celebran un nuevo éxito, esta vez el campeonato de Europa. (Photo: Getty Images)
Las jugadoras de waterpolo celebran un nuevo éxito, esta vez el campeonato de Europa. (Photo: Getty Images)

Las jugadoras de waterpolo celebran un nuevo éxito, esta vez el campeonato de Europa. (Photo: Getty Images)

De medalla en medalla y tiro porque me toca. Nadie podía imaginar que cuando la selección española femenina de waterpolo se colgó la plata olímpica en Londres 2012 iba a abrir una de las décadas más exitosas de la historia del deporte. Diez años más tarde, este grupo de jugadoras históricas se acaba de proclamar en Croacia campeón de Europa.

Entre ambas citas, las jugadoras que dirige Miki Oca han logrado un total de nueve medallas, cuatro de ellas de oro al ganar el Mundial en 2013 y los campeonatos de Europa en 2014, 2020 y 2022. Además, suman otras cuatro platas (en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Tokio 2020 y en los mundiales de 2017 y 2019) y un bronce (en el Europeo del 2018).

Aquel equipo de 2012 lo formaban Laura Ester, Anni Espar, Mati Ortiz, Jennifer Pareja, Pili Peña, Maica García, Laura López, Marta Bach, Ona Meseguer, Roser Tarragó, Lorena Miranda y Andrea Blas.

Diez años más tarde, Ester, Espar, Peña, García y Bea Ortiz (se unió en 2013) siguen siendo importantes tanto dentro como fuera del agua, más aún tras la marcha el año pasado de otras figuras clave como Tarragó, Bach o Clara Espar.

Sin embargo, estás veteranas sirven de ejemplo y de unión para apuntalar el talento de una joven generación de waterpolistas que ha tirado la puerta abajo. Lideradas por Elena Ruiz y sus 17 años, Cristina Nogué, Paula Prats, Nona Pérez o Martina Terré, todas de 20 años o menos, quieren alargar esta trayectoria cargada de éxitos. Todas juntas han logrado que la llama de querer ganar siga viva.

Las jugadoras de la selección femenina de waterpolo celebran la medalla de plata en Londres 2012. (Photo: Getty Images)
Las jugadoras de la selección femenina de waterpolo celebran la medalla de plata en Londres 2012. (Photo: Getty Images)

Las jugadoras de la selección femenina de waterpolo celebran la medalla de plata en Londres 2012. (Photo: Getty Images)

“Somos un equipo muy ambicioso que nunca se conforma con nada. Lo que hemos hecho es pasado y no pensamos en ello, solo en los nuevos retos que vienen cada verano. Es el deporte, si no tienes ambición ni ganas de seguir ganando es mejor que lo dejes”, asegura la que probablemente sea la mejor guardameta de la historia del waterpolo femenino español, Laura Ester.

Mati Ortiz, uno de los pilares del equipo hasta 2019 y que este año se ha encargado de comentar el Europeo en TVE, insiste en esas ganas de ganar permanentes: “Si con cierta edad no se tuviera esa sensación de querer seguir ganando y entrenando no estaríamos haciendo esto. No es un deporte que te dé para vivir toda la vida tranquilamente, tiene que haber un plus de no darte por rendido”.

Ser una familia dentro y fuera del agua

Uno de los secretos del éxito, según apuntan ambas jugadoras, es el de la unión que mantienen tanto dentro como fuera del agua. Son algo más que compañeras, ya que no dudan en llamarse familia.

“Entrenamos ocho horas diarias de lunes a sábado. Es un deporte de equipo y sé que si estoy sufriendo miro a una compañera y nos animamos con la mirada. No lo hago solo por mí, lo hago también por ellas y se crean unos vínculos muy especiales”, asegura Ester.

Su compañera en el CN Sabadell llega a definir este concepto como “una de las claves más importantes”. Ortiz lo resume con una frase en la que quedan claras las intenciones: “Si eres un equipo fuera del agua y si te partirías la cara por cualquiera de ellas, esto se convierte en complicidad en la piscina”.

Por ello, Ester y el resto de veteranas han jugado ese papel de veteranas y de líderes del vestuario. Han impedido que se fragmentara en edades y han conseguido una unión que ha acabado con la medalla de oro colgada del cuello.

La selección femenina de waterpolo, posando con el título de campeona de Europa en Split. (Photo: Getty Images)
La selección femenina de waterpolo, posando con el título de campeona de Europa en Split. (Photo: Getty Images)

La selección femenina de waterpolo, posando con el título de campeona de Europa en Split. (Photo: Getty Images)

“Acogemos a todo el mundo sin problema. Este año han venido muchas jóvenes nuevas de golpe y se forman grupos de mayores y pequeñas, pero siempre hemos intentando que se sientan una más, que sepan que no somos pequeñas o grandes, que en el agua somos todas iguales”, resume la guardameta, que ha visto como Martina Terré le ha quitado el puesto y ha jugado las semifinales y la final. Su imagen celebrando en el banquillo una acción positiva de su compañera es la perfecta definición de lo que significa poner por delante los intereses colectivos a los individuales.

Además, han mantenido rutinas, como por ejemplo reunirse en una habitación en los días en los que no tenían partido para hablar del encuentro. Ahí daban su opinión, intentaban ser constructivas y se animaban.

En este éxito también es decisiva la figura del seleccionador, Miki Oca. Desde 2010, el madrileño ejerce como técnico y ha conseguido mantener intactas esas ganas de vencer. “Consigue que no nos conformemos con nada, que vivamos el momento y demos lo mejor de nosotras mismas”, describe la guardameta.

Por su parte, Ortiz destaca que Oca ha forjado “un grupo de jugadoras que ha conseguido que el objetivo fuera el común, independientemente de lo que tuviéramos que sacrificar”.

Un futuro prometedor por delante

Tras las platas de Londres y Tokio y el quinto puesto de Río, a esta generación solo les falta una medalla para completar la colección dorada: el oro olímpico. Y París es la cita donde esperan lograrlo.

“El objetivo de este equipo es estar más arriba posible cada campeonato, pero es lo que nos falta y por lo que vamos a luchar en París, tal y como lo hicimos en Tokio”, adelanta ya Ester, que reconoce que quiere estar en la cita si las lesiones se lo permiten. Ortiz, desde fuera, también afirma que sería el broche de oro a una generación dorada.

Por ello, se celebra la llegada de jóvenes con un futuro brillante que permite seguir compitiendo mientras se aleja el final del ciclo victorioso: “Es muy bueno que en el waterpolo siga habiendo una continuidad. Las generaciones de abajo vienen pisando fuerte y esto muy importante”.

“El Europeo ha sido un detonante para comprobar que hay futuro. Miki ha dado minutos a las más pequeñas y han respondido muy bien, a la vista está. Las categorías inferiores también hacen medallas, así que el futuro es muy prometedor”, añade Ortiz.

Eso sí, todas piden una mayor difusión de sus éxitos. Incluso Ester le recriminó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por no felicitar en un primer momento los éxitos del waterpolo español. “Lo que estamos consiguiendo es algo muy difícil, que muy poca gente ha podido vivir. Nos dejamos la piel ocho horas cada día entrenando y no se nos valora lo suficiente”, afirma la portera.

Ortiz es mucho más crítica: “Si a nivel social nuestra población desmerece los éxitos es muy duro. Por resultados lo que se está haciendo es brutal y que se dedique más un gol que una medalla europea a mí parecer es una pena. Es un deporte que tiene mucho esfuerzo físico y mental y desmerecer todos estos éxitos fastidia y es lamentable”.

Aunque no consigan la difusión que merecen, lo que es seguro es que van a seguir nadando y marcando para situar a España en lo más alto de cualquier podio a nivel europeo, mundial u olímpico.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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