El curioso movimiento reflejo que tienen todos los bebés y que desaparece al crecer

Los bebés presentan un curioso reflejo, conocido como el ‘reflejo de Galant’. Se trata de un movimiento reflejo de vaivén en el tronco como resultado de la estimulación táctil de la región vertebral. Se hace visible durante el primer año de vida, cuando los bebés presentan reacciones curiosas que van desapareciendo al cumplir más edad.

Para valorar este reflejo se debe colocar al bebé boca abajo o sostenerlo en el aire en brazos y estimular su espalda con el dedo. El recorrido táctil comienza en el ángulo inferior de la escápula y finaliza cerca de la cadera. Se debe realizar a ambos lados de la espalda para que la respuesta que se obtenga del bebé sea un movimiento de las caderas y la cabeza hacia el lado del estímulo junto una curvatura del tronco.

El reflejo de Galant sirve para comprobar si la criatura tiene una adecuada integración de las estructuras nerviosas y en consecuencia, una correcta salud. Este reflejo solo aparece en los recién nacidos y se intensifica durante el primer mes, hasta los cuatro meses aproximadamente. En algunos bebés puede permanecer por más tiempo, aunque si perdura más allá de los seis meses puede ser un indicativo de la existencia de alguna lesión neurológica.

Hay signos para saber si este reflejo primario continúa activo tras el periodo de tiempo establecido: si existe dificultad para controlar el esfínter, cuando el movimiento de las piernas es poco hábil y tenso, cuando se desarrolla hipersensibilidad en la espalda, cuando el equilibrio y la coordinación no son buenas…aunque esto también puede ser el inicio de síntomas psicomotrices propios del TDAH (déficit de atención por hiperactividad).