Esta cueva en California alberga las primeras evidencias de uso de alucinógenos y arte rupestre

Javier Peláez
·4 min de lectura
Pintura rupestre en la cueva del molinillo en California
Pintura rupestre en la cueva del molinillo en California

Sabemos que Van Gogh utilizaba la absenta para combatir su depresión y para inspirarse frente a sus lienzos, Andy Warhol solía consumir Obetrol, una anfetamina que ahora se conoce como Adderal, para concentrarse en sus largas sesiones de creación o, más recientemente, el ejemplo de Damien Hirst y sus experimentos con la cocaína y el LSD, vienen a demostrar la íntima relación entre el arte y las sustancias psicotrópicas. Ahora, una nueva investigación dirigida por la Universidad de Central Lancashire y el Departamento de Arqueología de la Universidad de Southampton ha revelado, por primera vez, cómo los pueblos indígenas estadounidenses crearon arte rupestre como parte de la experiencia alucinógena, mostrando que este vínculo entre arte y drogas se remonta miles de años en el tiempo.

Desde el descubrimiento del arte paleolítico en el siglo XIX, un sinfín de expertos de casi cualquier disciplina imaginable han trabajado para lograr descifrar el sentido, función o significado de las primeras expresiones artísticas del ser humano. Tras más de cien años de investigaciones las respuestas que se han propuesto sobre este tema son realmente variadas: el simple arte por el arte, el totemismo, la magia simpatética, el estructuralismo, la semiótica y hasta el chamanismo. El estudio publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) contiene las primeras evidencias de que los dibujos rupestres en una cueva de California se realizaron bajo el influjo de sustancias alucinógenas.

El lugar se conoce desde hace siglos, y las dataciones por carbono 14 muestran que los nativos americanos han frecuentado esta cueva desde al menos quinientos años. Su nombre es Pinwheel Cave -o cueva del Molinillo- en referencia a un dibujo que reposa en una de sus rocas y que ha sido clave en la investigación por su similitud con una planta del género Datura.

Datura wrightii
Datura wrightii

El género Datura engloba numerosas especies de plantas utilizadas desde tiempos inmemoriales como psicotrópicos o como hierbas medicinales. Son plantas venenosas para el ser humano con multitud de alucinógenos tóxicos, que despliegan diferentes efectos dependiendo de la planta y de la dosis ingerida. A este género pertenecen, por poner algunos ejemplos conocidos, el estramonio (Datura stramonium) o incluso la popular “burundanga” o escopolamina que se extrae de este tipo de plantas solanáceas.

Lo interesante del estudio publicado no es solo el gran parecido entre la pintura rupestre realizada en la cueva y la planta alucinógena, sino que los investigadores han encontrado “quids” de esta hierba masticada junto al dibujo de la roca. Estos “quids” ya se habían encontrado en otros sitios arqueológicos en el sur de Estados Unidos, y son pequeños paquetitos hechos con plantas que se mastican como la yuca, el agave o el tabaco. Podríamos decir que eran los “chicles” de la antigüedad y los investigadores descubrieron una gran cantidad de ellos junto a la pintura del molinillo, la mayoría compuestos de Datura.

Para asegurarse, los autores del estudio realizaron más análisis. En primer lugar los investigadores han utilizado microscopía digital 3D para confirmar que los quids encontrados en Pinwheel Cave fueron masticados en la misma época en la que se realizaron los dibujos. Además, utilizaron datación por radiocarbono para descubrir que la cueva se utilizó de forma intermitente por los indígenas americanos desde alrededor de 1600 hasta finales de 1800. Los arqueólogos también encontraron puntas de proyectil y flechas, lo que indica que la cueva pudo haber servido como lugar para preparar herramientas de caza. Asimismo, semillas molidas y restos de animales sugieren que la cueva se usó para la preparación de alimentos, almacenamiento y comidas comunales. Por otro lado, un análisis químico reveló la presencia de los compuestos alucinógenos de Datura, atropina y escopolamina, y un análisis con microscopio electrónico de barrido identificó aún más a los quid como Datura.

En definitiva, los numerosos análisis y evidencias que se han acumulado en esta curiosa cueva de California permite a los investigadores mostrar el vínculo entre la ingestión de alucinógenos y la creación de arte rupestre, confirmando que el dibujo representaba la planta misma que usaban para entrar en trance. Esto resalta la profunda apreciación de las plantas alucinógenas para los nativos de California. Los hallazgos también sugieren que era probable que el sitio fuera un espacio común donde la gente se reunía por temporadas para cazar, recolectar, preparar alimentos y donde el arte jugaba un papel destacado en la vida diaria de todos los miembros de la comunidad local.

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Referencias científicas y más información:

Robinson, David W., et al. “Datura Quids at Pinwheel Cave, California, Provide Unambiguous Confirmation of the Ingestion of Hallucinogens at a Rock Art Site”. Proceedings of the National Academy of Sciences, PNAS, noviembre de 2020. DOI:10.1073/pnas.2014529117.

University of Southampton “Research shows how hallucinogens shaped prehistoric cave art