Cuba cuenta desde este lunes con una nueva política migratoria que promete facilitar los viajes al exterior

Elimina el permiso de salida impuesto en 1961 pero deja margen al Gobierno para intervenir en caso de seguridad nacional o interés laboral

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

La reforma migratoria que anunció el pasado mes de octubre el Gobierno cubano entrará en vigor este lunes, 14 de enero, rodeada de la expectación propia de los grandes cambios y entre la cautela de una población que espera para ver si a partir de ahora tendrá más facilidades para entrar y salir del país, tal y como han prometido sobre el papel las autoridades.

Los nuevos cambios promovidos por el Gobierno de Raúl Castro tienen como gran titular la eliminación del permiso de salida --'carta blanca'-- para los viajes al exterior. El régimen castrista impuso este requisito en el año 1961, para evitar un éxodo masivo de la población tras la revolución que en 1959 llevó al poder a Fidel Castro.

A partir de este lunes, para salir del país solo se exigirá la presentación del pasaporte actualizado y el visado del país de destino, en los casos en que se requiera.

También se ha dispuesto extender de 11 a 24 meses la permanencia en el exterior de los residentes en Cuba que viajen por asuntos particulares, contados a partir de la fecha de salida del país, lo que supone que no perderán hasta pasados dos años los derechos sobre las propiedades que dejen atrás. Cuando excedan este término deberán hacer constar en el pasaporte las prórrogas correspondientes, otorgadas por un consulado cubano.

Los cubanos ya emigrados podrán regresar a la isla durante un periodo de hasta 90 días, 60 más que lo establecido anteriormente. El Gobierno de Raúl Castro también ha ampliado las posibles causas de repatriación incluyendo, por ejemplo, a aquellos que dejaron Cuba por razones humanitarias.

La oposición ha recibido esta reforma migratoria con una mezcla de satisfacción y cautela, ya que si bien se trata de una ley esperada desde hace décadas, la disidencia teme que existan vacíos legales por los que el Gobierno pueda seguir imponiendo sus controles.

El texto publicado por la Gaceta Oficial deja margen al Gobierno para vetar la concesión del pasaporte cuando existan "razones de interés público" determinadas por "autoridades facultadas", así como para limitar la entrada a quienes sean sospechosos de "organizar, estimular, realizar o participar en acciones hostiles contra los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado cubano".

Otro de los puntos criticados es que no podrá salir de Cuba la mano de obra profesional, algo que la Gaceta Oficial enmarca dentro de un intento por "preservar la fuerza de trabajo calificada para el desarrollo económico, social y científico-técnico del país, así como para la seguridad y protección de la información oficial".

Al margen de estas posibles trabas legales, las facilidades para los viajes no tienen por qué implicar necesariamente cambios para un ciudadano de a pie que gana de media 15 euros al mes, según datos de la oposición. Sólo la expedición del pasaporte pasa a costar a partir de este lunes 100 pesos convertibles (CUC), unos 80 euros.

La Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE) ha dado por concluidos todos los preparativos para la entrada en vigor de la nueva normativa tras informar de que existen 195 lugares en los que los cubanos pueden obtener su pasaporte.

En estos meses transcurridos desde el anuncio de la reforma, el pasado 16 de octubre, las autoridades ya han constatado un incremento de las solicitudes, según ha reconocido el periódico oficial 'Granma'. No en vano, el precio del pasaporte prácticamente se duplica con la nueva normativa.

Quienes han acudido en estas semanas a solicitar el documento que les permitirá posibles viajes al extranjero han visto en la reforma migratoria una puerta abierta para futuras reagrupaciones familiares o emigraciones en busca de una vida mejor.

Ruben Osorio, de 45 años y propietario de una pequeña cafetería de La Habana, ha reconocido en declaraciones a Reuters que está estudiando irse a trabajar a Venezuela o Angola, ya que cree que en cualquiera de estos dos países sería capaz de conseguir "en un mes" los ingresos que no ha logrado en Cuba durante años.

Para Amaryllis Céspedes, de 22 años, el objetivo no es el dinero, sino ver a su familia en República Dominicana y conocer a su hermano de 14 meses. "Sólo le he visto en fotos", ha dicho, esperanzada por el que espera que sea un futuro mejor.

PUBLICIDAD