Cuba culpa a EE.UU. y a las "oligarquías" de las protestas en Latinoamérica

Miguel Díaz-Canel, presidente cubano. EFE/Yander Zamora/Archivo

La Habana, 3 dic (EFE).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este martes las "sanciones, amenazas y calumnias" de Estados Unidos contra la isla y responsabilizó al Gobierno de Washington y a las "oligarquías reaccionarias" de las protestas sociales que agitan a varios países de la región.

"No acatamos sanciones, amenazas, ni las calumnias y amenazas del gobierno de Estados Unidos, quien junto a las oligarquías reaccionarias son los principales responsables de la peligrosa convulsión e inestabilidad en nuestra región", publicó Díaz-Canel en su cuenta oficial de Twitter.

El mensaje del mandatario cubano coincide con una extensa declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) del país caribeño que también desestima la acusación de EE.UU. sobre una supuesta responsabilidad de Cuba en las manifestaciones que desde hace varias semanas sacuden a varias naciones del continente.

"Los más recientes acontecimientos en la región confirman al Gobierno de Estados Unidos y a las oligarquías reaccionarias como los principales responsables de la peligrosa convulsión e inestabilidad política y social de América Latina y el Caribe", afirma la declaración.

El Minrex achaca las "legítimas protestas y las masivas movilizaciones populares" que se registran en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Brasil a la pobreza y la creciente desigualdad en la distribución de la riqueza.

Entre otras de sus causas citó las fórmulas neoliberales que agravan "la excluyente e insostenible situación de vulnerabilidad social", la ausencia o precariedad de los servicios de salud, educación y seguridad social", el desempleo y la restricción a los derechos laborales, la privatización, encarecimiento y cancelación de servicios públicos, así como el incremento de la inseguridad ciudadana.

Asimismo, imputa a EE.UU. defender y apoyar "la represión contra manifestantes con el pretexto de salvaguardar el supuesto "orden democrático".

Tacha de "calumnia norteamericana" las supuestas responsabilidades atribuidas a Cuba en la organización de las movilizaciones populares contra el neoliberalismo en Sudamérica.

Esto, argumenta, constituye una "increíble excusa" con el fin de justificar y endurecer el bloqueo económico y la política hostil contra la isla.

La Cancillería cubana denuncia que el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, acusó "amenazadoramente" -el pasado lunes- a Cuba y Venezuela de ayudar a elevar la agitación en los países de la región.

A su vez acusa al funcionario estadounidense de tergiversar y manipular la realidad y de ocultar la "permanente intervención" de Washington en América Latina y el Caribe, como elemento central de la inestabilidad regional.

La declaración asegura que Cuba está comprometida con "los principios de soberanía, no intervención en los asuntos internos de otros Estados y el derecho de cada pueblo a elegir y construir libremente su sistema político, en un ambiente de paz, estabilidad y justicia".

Además reitera su solidaridad con Evo Morales, quien renunció a la presidencia de Bolivia presionado por las Fuerzas Armadas, así como con los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Dominica, ante las crisis en esos países que atribuye a la injerencia de EE.UU.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, el presidente Donald Trump ha endurecido la política hacia Cuba con reducciones del personal diplomático, el endurecimiento del embargo comercial y financiero, restricciones a los cruceros y limites a los viajes de estadounidenses a la isla y en los últimos meses con nuevas medidas de presión.