Cuatro bufetes de abogados rechazaron solicitudes para representar a Trump

Abogados de primera línea y al menos cuatro bufetes rechazaron las propuestas de la Casa Blanca para representar al presidente Trump en las investigaciones sobre Rusia, en parte preocupados por el hecho de que el presidente no escuchara sus consejos, según indican cinco fuentes cercanas a las conversaciones que se están manteniendo sobre este asunto.

La falta de voluntad de algunos de los abogados más prestigiosos del país y sus bufetes para representar a Trump ha complicado los esfuerzos de la administración por construir una estrategia de defensa coherente de cara a las investigaciones llevadas a cabo por cuatro comisiones del Congreso, así como por el abogado especial del Departamento de Justicia, Robert Mueller.

El abogado principal del presidente, encargado actual del caso, es Marc E. Kasowitz, un duro litigante por lo civil de Nueva York que ha representado agresivamente a Trump durante años en muchas disputas relacionadas con los negocios y las relaciones públicas ‒a menudo con amenazas de contrademandas y declaraciones públicas intimidantes‒. Pero no tiene mucha experiencia con las complejas investigaciones del Congreso y el Departamento de Justicia, que inevitablemente están muy influenciadas por la cobertura mediática y la opinión pública.

Antes de contratar a Kasowitz, no obstante, algunos de los bufetes de abogados más grandes y sus abogados más conocidos rechazaron la propuesta cuando ciertos funcionarios de la Casa Blanca los tantearon para ver si estaban dispuestos a representar al presidente. Así lo aseguran las fuentes consultadas.

El presidente Trump (Foto: Joshua Roberts/Reuters).
El presidente Trump (Foto: Joshua Roberts/Reuters).

Entre ellos, aseguran las fuentes, se encontraban algunos de los nombres de mayor perfil del sector legal: Brendan Sullivan de Williams & Connolly; Ted Olson de Gibson, Dunn & Crutcher; Paul Clement y Mark Filip de Kirkland & Ellis; y Robert Giuffra de Sullivan & Cromwell.

Los abogados y sus bufetes citaron varios factores para justificar su decisión de no tener a Trump como cliente. Algunos, como Brendan Sullivan, dijeron que tenían juicios o compromisos que les hacían imposible dedicar el tiempo y los recursos necesarios a la defensa de Trump.

Otros mencionaron posibles conflictos con clientes de sus bufetes, como algunas instituciones financieras que ya han recibido citaciones relacionadas con supuestos casos de lavado de dinero, y que ya forman parte de la investigación en marcha.

Pero un tema recurrente, prosiguen las fuentes, era la preocupación de si el presidente aceptaría el consejo de sus abogados y se abstendría de hacer declaraciones públicas y tuits como los que sistemáticamente han ido minando su posición.

“Las preocupaciones eran: ‘No pagará ni escuchará’”, señaló un abogado cercano a la Casa Blanca que está familiarizado con algunas de las conversaciones mantenidas entre los bufetes y la administración, así como con las deliberaciones al interior de los mismos bufetes.

El presidente Trump en el Despacho Oval (Foto: Jonathan Ernst/Reuters).
El presidente Trump en el Despacho Oval (Foto: Jonathan Ernst/Reuters).

Entre los factores, apuntó el abogado, estaban los vinculados a la preocupación de que los bufetes “perdieran propuestas” al quedar asociados a la representación de un presidente polarizador. Esto pondría en peligro las relaciones de los bufetes con otros clientes.

Otro abogado bien informado sobre algunas de las conversaciones confirmó que los bufetes estaban preocupados por el riesgo que supondría para su reputación representar al presidente Trump. Según el abogado, una pregunta que surgió fue: “¿Quiero que me vinculen con este presidente y sus políticas?”. Además, había preocupaciones en torno a qué pasaría si asumieran el caso: “¿Quién estaría a cargo?, ¿escucharía?”.

Yahoo News les ha pedido a los abogados que rechazaron la propuesta de la Casa Banca que comentaran este asunto. Ninguno ha querido responder.

La Casa Blanca empezó a reunirse discretamente con un equipo jurídico externo hace ya varias semanas, tras la conmoción pública desatada por el despido del director del FBI, James Comey ‒quien está previsto que testifique el jueves en la comisión de inteligencia del Senado‒, seguido del nombramiento de Mueller como abogado especial del Departamento de Justicia.

Entre quienes tomaron la tarea de hacer las llamadas en nombre del presidente estaban el jefe de gabinete de la Casa Blanca Reince Priebus, la asesora principal Kellyanne Conway y el asesor de la Casa Blanca Don McGahn. En algunos casos, las conversaciones dieron pie a reuniones o llamadas telefónicas entre los abogados tanteados y el propio presidente.

Algunas de las fuentes con las que habló Yahoo News indican que en la lista de la Casa Blanca no está incluidos todos los abogados y bufetes de primera fila que rechazaron las propuestas. También contactaron a Reid Weingarten de Steptoe & Johnson, y A.B. Culvahouse Jr. de O’Melveny & Myers.

La contratación de Kasowitz ha sido criticada por algunas personas que ven al abogado de Nueva York como un litigante depredador que carece de la delicadeza necesaria para representar al presidente en investigaciones que implican pisar la arena pública. Los casos en los que ha representado a Trump durante estos años tienen que ver con demandas relacionadas con el centro de estudios Trump University y con procesos de divorcio.

Sin embargo, una de las fuentes afirma que Kasowitz ha estado contactando a veteranos del ámbito legal para pedirles ideas y sugerencias acerca de cómo elaborar una estrategia general de defensa, con cuestiones relacionas a cómo y cuándo publicar información que podría ser de utilidad para la defensa del presidente.

Michael Isikoff
Jefe de periodismo de investigación
Yahoo News

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente