Cuando la RAE nombró académico dos veces, con 37 años de diferencia, al mismo literato

Alfred López
·4 min de lectura

El domingo 31 de mayo de 1885 la Real Academia Española se engalanó para celebrar la toma de posesión con académico al célebre literato vallisoletano Jose Zorrilla, quien ocuparía la silla ‘L’ que había dejado vacante tres años antes el político y poeta asturiano José Caveda y Nava, quien la ocupó durante treinta años.

Jose Zorrilla como académico de la RAE el 31 de mayo de 1885 (fuente de la imagen ‘La Ilustración Española’)
Jose Zorrilla como académico de la RAE el 31 de mayo de 1885 (fuente de la imagen ‘La Ilustración Española’)

El 26 de octubre de 1882 la reunión extraordinaria de la RAE había decidido nombrar a Zorrilla académico con el fin de que ocupase la silla de Caveda y Nava (quien había fallecido el 11 de junio de aquel mismo año).

La decisión de los miembros de la Real Academia le fue comunicada al escritor vallisoletano, con el fin de buscar una fecha idónea para realizar el solemne acto de toma de posesión, pero los meses iban pasando sin recibir contestación por parte de José Zorrilla y la inquietud de los académicos les provocó cierta angustia, debido a que se temían que la historia volvería a repetirse tres décadas después con el mismo protagonista.

Y es que José Zorrilla ya había sido elegido como académico de tal magna institución en el 14 de diciembre de 1848 con el fin de reemplazar la silla ‘H’ que había dejado vacía en octubre de aquel año el poeta sevillano Alberto Lista.

Pero en aquella ocasión Zorrilla se había negado a tomar posesión como académico y su plaza en la silla H finalmente sería ocupada por el literato nacido en México (pero de ascendencia española) Fermín de la Puente y Apezechea, a partir del 1 de diciembre de 1850.

La negativa de José Zorrilla a ocupar la silla H se produjo por un extraño ataque de orgullo y rencor, al no haber sido elegido como académico en la reunión celebrada tan solo un mes antes (el 2 de noviembre de 1848) en la que se decidió que el escritor gaditano José Joaquín de Mora sería quien reemplazaría al sacerdote y ensayista barcelonés Jaime Balmes en la vacante dejada en la silla ‘T’.

En aquella ocasión la veteranía de José Joaquín de Mora (65 años) se impuso, bajo el criterio del resto de académicos de la RAE, a la juventud de Jose Zorrilla (31 años), a pesar que en aquellos momentos el vallisoletano ya se estaba convirtiendo en uno de los literatos más importantes e influyentes de su época (llevaba publicadas 17 obras de teatro, otros tantos libros de poesías y leyendas, además de hacer cuatro años que había visto la luz su obra más famosa ‘Don Juan Tenorio’).

Tras quedar vacante la silla de Jaime Balmes, Zorrilla era el principal candidato para sustituirlo, pero en la reunión del 2 de noviembre de 1848 finalmente hubo un mayor número de votos para la candidatura de José Joaquín de Mora.

Esto causó una gran decepción en José Zorrilla quien dijo no querer saber nada nunca más de la Real Academia y sus miembros. Algo que cumplió cuando sí se le eligió académico seis semanas después (el 14 de diciembre) y quedando la silla H vacante y debiendo convocar otra asamblea de la RAE en 1850 para entregar dicho asiento en la institución al mencionado Fermín de la Puente y Apezechea.

Tuvieron que pasar casi cuatro décadas cuando el 26 de octubre de 1882, los académicos decidieran elegir de nuevo a José Zorrilla (por aquel entonces con 65 años de edad) para ocupar una de sus sillas.

En un principio, Zorrilla, fiel a su juramento de no querer saber nada de dicha institución, declinó la invitación a tomar posesión como académico y a lo largo de tres largos años, muchas fueron las reuniones y peticiones que recibió para que aceptara y dejase de lado viejos y absurdos rencores.

Según relatan las crónicas, fue a principios de mayo de 1885 (tres años después de su segunda designación) cuando los escritores Pedro Antonio de Alarcón y Gaspar Núñez de Arce se reunieron con José Zorrilla en su casa de Valladolid y lograron convencerlo para que aceptase el nombramiento.

El escritor vallisoletano finalmente aceptó acudir a la toma de posesión como académico de la silla ‘L’, que se celebraría el domingo 31 de mayo de 1885, pero puso sus condiciones: lo haría pronunciando un discurso en verso (algo inusual hasta entonces) el cual titularía 'Autobiografía y autorretrato poéticos' (se puede leer íntegramente online en la web de la REA o descargar en pdf).

Aquel fue un acto solemne, presidido por el rey Alfonso XII, junto a su esposa María Cristina de Habsburgo-Lorenay madre Isabel II. También acudió la plana mayor del gobierno (con el Presidente del Consejo de Ministros Antonio Cánovas del Castillo al frente), además de la flor y nata de la aristocracia española y numerosos intelectuales de la época.

El discurso de toma de posesión como académico de José Zorrilla quedó para la posteridad como uno de los mejores y más ingeniosos. Con él se guardaba en el cajón del olvido el desaire (y posterior enfado) del célebre literato vallisoletano desde hacía 37 largos años.

Fuente de la imagen: Grabado de ‘La Ilustración Española’ vía todocoleccion

Más historias que te pueden interesar: