Cuando el New York Herald aterrorizó a la población en 1874 con una noticia inventada

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Sobradamente conocida es la historia acontecida la tarde-noche del 30 de octubre de 1938 en la que millones de estadounidenses vivieron los que serían, muy probablemente, los sesenta minutos más angustiosos y de auténtico terror de todas sus vidas. Aquella velada, Orson Welles retransmitió a través de la emisora de radio CBS una recreación radiofónica de la novela de H.G. Wells ‘La guerra de los Mundos’, en la que unas naves extraterrestres invadían el planeta Tierra.

En 1874 los neoyorquinos se aterrorizaron tras la publicación del escape de los animales salvajes del zoológico de Central Park (imagen vía hoaxes)
En 1874 los neoyorquinos se aterrorizaron tras la publicación del escape de los animales salvajes del zoológico de Central Park (imagen vía hoaxes)

Quizás esté sea uno de los referentes más famosos y conocidos de momentos de histeria colectiva producidos por un medio de comunicación, pero no fue el primero en hacerlo. Antes que Orson Welles otros profesionales ya lo habían intentado (por ejemplo en la británica BBC en 1926).

Pero la prensa escrita también ha hecho de vez en cuando alguna que otra trastada en este aspecto (sobre todo el primero de abril, día de las bromas en el mundo anglosajón, o el 28 de diciembre con las célebres inocentadas).

Si viajamos en el tiempo hasta hace un siglo y medio atrás (concretamente hasta el lunes 9 de noviembre de 1874), podemos encontrarnos que en la edición de aquel día del prestigioso periódico New York Herald se publicó a toda portada (en seis columbas) un extenso y muy detallado artículo firmado por Joseph Clarke bajo un título en grandes letras que decía ‘Animales escapados deambulan por las calles de Manhattan’.

En el mencionado artículo se relataba que un gran número de animales salvajes andaban sueltos por la ciudad tras haberse escapado de sus respectivas jaulas del zoológico de Central Park, dando las escalofriantes cifras de 27 fallecidos y más de doscientos heridos.

Joseph Clarke explicaba en el artículo cómo se desató el caos la tarde del día anterior (domingo 8 de noviembre), en el que algunos animales salvajes habían logrado huir de sus respectivas jaulas y campar libremente por Manhattan ocasionando numerosos destrozos urbanos, además de las muertes y heridos ya comentados en el párrafo anterior.

También se publicaba un bando municipal en el que el alcalde de Nueva York pedía a los ciudadanos que se abstuvieran a salir de sus casas aquella jornada.

Debemos tener en cuenta que en 1874 todavía no existía la radio ni la televisión y el único medio de información que tenían era el leer el periódico a primerísima hora de la mañana en la que ya estaba disponible en todos los puntos de venta o repartidos en los hogares de todos los suscriptores.

En el artículo, que tenía una extensión de más de diez mil palabras, Joseph Clarke explicaba con todo tipo de detalles cómo habían atacado algunos animales a transeúntes que paseaban por las calles de Manhattan, desmembrándolos y/o acabando con sus vidas. Otro de los detalles de aquella noticia era relatar el caos vivido, cómo los hombres, mujeres, niños y ancianos salían despavoridos y eran perseguidos por un león, tigre u otro tipo de fieras salvajes.

Eso sí, al final de todo, al pie del artículo, el autor aclaraba que todo lo allí publicado era pura invención y que se trataba de un engaño literario. Pero, evidentemente, muchísimas fueron las personas que tras leer el gran titular y los primeros párrafos de la noticia dejaron de leer y se encerraron en sus hogares o negocios atemorizados.

Pero también hubo un gran número de hombres que salieron armados a recorrer las calles en busca de los animales para acabar con estos, siendo advertidos por la policía que podían estar tranquilos y que toda la historia explicada en el periódico era totalmente falsa.

Tanto el New York Herald como su editor, Thomas Connery, recibieron numerosas denuncias por parte de ciudadanos indignados, además de ser fuertemente criticado por parte de los periódicos de la competencia, quienes señalaron que había sido una lamentable forma de conseguir vender ejemplares, además de indicar que se trataba de un artículo estúpido e insensible.

No fue hasta diecinueve años después (en 1893) cuando Thomas Connery explicó en una entrevista para la revista ‘Harper's Weekly’ que la idea del engaño había sido suya, encargándole la redacción del artículo a Joseph Clarke tras haber visitado el zoo la tarde del 8 de noviembre de 1874 y ver la poca seguridad que había en las jaulas y pensando qué podría pasar en caso de que aquellos animales acabaran escapándose.

En el siguiente enlace se puede leer (en inglés) el texto completo de la noticia que publicó el New York Herald y aterrorizó a los ciudadanos: http://hoaxes.org/text/display/the_central_park_zoo_escape_text/

Fuentes de consulta e imagen: hoaxes/ h2g2/ harpweek

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