Cuando los soldados se divertían durante la Segunda Guerra Mundial travistiéndose de mujer

Numeroso es el material gráfico que existe de los años en los que se desarrolló la Segunda Guerra Mundial y en el que se puede comprobar de qué modo se entretenían y divertían los soldados (e incluso los oficiales) del bloque Aliado que permanecían encerrados en campos de prisioneros alemanes (o controlados por las Potencias del Eje).

Soldados británicos en un campo de prisioneros nazi que se divertían vistiéndose de mujer (imagen vía dailymail)

Meses atrás os explicaba el curioso caso sobre cómo, durante el verano de 1944, un grupo de prisioneros de guerra que estaban encerrados en el campo de concentración Oflag II-C (en Woldenberg, Polonia) se propusieron llevar a cabo una mini olimpiadas en la que poner de manifiesto la camaradería y deportividad entre los que allí se encontraban encerrados, además de ser una perfecta excusa para entretenerse y ponerse en forma.

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Pero el deporte no fue la única actividad de los prisioneros, había otras muchas maneras de pasarlo bien y hacer mucho más llevadero el cautiverio y una de ellas era montando obras de teatro que abarcaban desde piezas clásicas a divertidos números de musicales o cabaret.

Viejas fotografías y filmaciones recogiendo esos momentos circulan por la red y están al alcance de cualquiera, siendo una de las cosas que más destacaban de esas imágenes la de ver a los soldados disfrazados portando vestidos de mujer, pelucas, maquillados e incluso algunos luciendo lencería femenina.

A lo largo de todos estos años no se le ha dado más importancia de la que tenía, no prejuzgando ni poniendo en duda la heterosexualidad de esos soldados (de los que, posiblemente, algunos de ellos fuesen en realidad homosexuales) y tan solo se tenía como algo que había sido un divertimento en un momento crítico de sus vidas al estar encerrados.

Pero la cosa cambia cuando quienes aparecen en algunas de esas viejas fotografías, tomadas durante los años del Tercer Reich (1933-1945), eran miembros de la Wehrmacht (Fuerzas Armadas de la Alemania nazi) travestidos de mujer.

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Curiosamente durante esos años los nazis no solo persiguieron (e intentaron eliminar a través del genocidio) a personas judías, de etnia gitana o comunistas, sino que uno de los colectivos más perseguidos fue el de los homosexuales.

Para el nazismo la homosexualidad era uno de los mayores males y por ello la debían perseguir y extirpar de la sociedad. Era considerada como una enfermedad y tenían el convencimiento de que tenía cura y se podía erradicar castrando, esterilizando o exterminando a aquellos que tuviesen dicha desviación sexual.

Los homosexuales, igual que los judíos, gitanos o comunistas, también eran enviados a campos de concentración (o exterminio) y el símbolo con el que diferenciaban a esos presos era a través de un triángulo de color rosa con la punta mirando hacia abajo cosido en la pechera de los uniformes (cada grupo tenía su triangulo e identificación propia).

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El problema de la homosexualidad era mucho más grave cuando se les planteaba que quienes tenían esa orientación sexual pertenecían al Reich alemán y eran personas de ‘raza aria’. Varios fueron los destacados miembros del Partido Nazi e incluso del gobierno (algunos ocupando importantes cargos) de los que se supo de su condición y en algunos de los casos fue Adolf Hitler quien dio instrucciones para que se les diera un ‘discreto retiro’ (más de uno apareció muerto en misteriosas circunstancias).

Pero lo que era inimaginable (y no hubiese cabido en la cabeza del mismísimo Führer) era que entre los miembros de su glorioso ejército hubiese algún homosexual y mucho menos que una de las aficiones de los soldados fuese el travestirse con ropas y pelucas de mujer.

(imágenes obtenidas del libro ‘Soldier Studies: Cross-Dressing in der Wehrmacht)

El hecho de que recientemente se haya publicado el libro titulado ‘Soldier Studies: Cross-Dressing in der Wehrmacht’, de Martin Dammann, conteniendo 270 fotografías en las que aparecen soldados del ejército nazi pasándolo en grande mientras algunos de ellos estaban travestidos de mujer, ha llamado sobradamente la atención.

Esa doble moral ejercida desde las filas del nacionalsocialismo en la que por una parte se perseguía y castigaba la homosexualidad y por la otra había miembros del ejército alemán a los que les gustaba travestirse de mujer ha dejado perplejo a más de uno.

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Evidentemente esos soldados alemanes también tenían derecho a divertirse durante la cruda guerra a la que sus líderes les habían enviado, pero no deja de ser sorprendente algunas de las imágenes recogidas por Martin Dammann en las que las poses y situaciones no parecen indicar que era únicamente parte de una representación teatral para entretenerse sino que hay un claro componente de sensualidad y actitud homosexual entre esos militares.

Esto ha llevado a que quede al descubierto el lado más humano de esos soldados nazis que durante el día tenían que cumplir con las órdenes que desde la cancillería de Hitler recibían (para luchar, apresar, reprimir o asesinar) y, sin embargo, por las noches encontraban sus momentos especiales para el entretenimiento y la diversión como hace cualquier otra persona.

Cabe destacar que a pesar de los numerosos titulares amarillistas, tras la publicación del mencionado libro de Martin Dammann, no hay que ver dichas fotografías como un acto de travestismo homosexual de aquellos soldados nazis sino como un mero pasatiempo al igual que no se cuestionó la heterosexualidad de los miembros de los ejércitos aliados que también se divertían disfrazándose de mujer y en el que es más que posible que sí hubiese habido un destacado número que lo eran pero que debían ocultarlo debido a la persecución y represión que sufrían los gais en todos los rincones del planeta en aquella época.

Para finalizar también es preciso realizar la puntualización de que existen números fotografías (al margen del libro de Martin Dammann) en las que aparecen jóvenes muchachas alemanas, durante los años del Tercer Reich, que a modo de divertimento se vestían con los uniformes de la Wehrmacht mientras que los soldados se ponían los de ellas y estas son imágenes que ya se conocían desde hace varias décadas.

A modo de divertimiento, durante la IIGM, soldados de la Wehrmacht se intercambiaban la ropa con sus novias y amigas (imagen vía worldwartwo.filminspector)

Fuentes de consulta e imágenes: hatjecantz / dailymail / Ester Álvarez Guillén (masalladelplacer) / worldwartwo.filminspector / nationalpost

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