Cuando la guerra franco-prusiana obligó a alta sociedad parisina a tener que comerse los animales del zoológico

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El 6 de octubre de 1860 era inaugurado en París, por el emperador, Napoleón III y su esposa, Eugenia de Montijo, el ‘Jardin d’Acclimatation’; un impresionante jardín botánico y zoológico en el centro de la capital francesa que albergaría una extensa colección de plantas exóticas y animales traídos de cualquier rincón del planeta.

Pintura representando a los parisinos acudiendo a la cantina municipal para poder comer durante el asedio prusiano de 1870 (imagen vía Wikimedia commons)
Pintura representando a los parisinos acudiendo a la cantina municipal para poder comer durante el asedio prusiano de 1870 (imagen vía Wikimedia commons)

Desde que abrió sus puertas al público (tres días después de la mencionada inauguración) y durante los siguientes años, tanto los parisinos como los visitantes ocasionales de la ciudad se dejaban caer por el denominado como ‘Jardin d’Acclimatation et du Jardin des Plantes’, disfrutando de la recreación artificial que se había creado de otros lugares del planeta, con su fauna y vegetación.

Tan solo una década después, durante el asedio que sufrió la ciudad de París, a causa de la guerra franco-prusiana (entre el 19 de septiembre de 1870 y el 28 de enero de 1871), aquella magnífica colección de animales (elefantes, osos, ciervos, antílopes, canguros, camellos, jirafas o lobos, entre otros) acabarían siendo sacrificados para servir como alimento.

El ejército prusiano cercó la capital parisina, provocando la escasez de productos, lo cual llevó a que los parisinos se quedaran aislados, incomunicados y sin productos de primera necesidad, surgiendo la especulación y el mercado negro de venta de alimentos a precios desorbitados.

Quienes peor lo pasaron fueron las clases más bajas, que debían recurrir a comerse a sus propios animales de compañía (perros y gatos) e incluso cazar ratas para poder alimentarse.

Los caballos, mulas, burros y otros animales de carga o transporte, también fueron sacrificados, en una sociedad en la que, por aquel entonces, la ingesta de carne constituía la base de la alimentación de la inmensa mayoría de la sociedad.

Los miembros de la clase alta parisina pudieron ir capeando esa escasez cárnica y alimentaria durante las primeras semanas, gracias a poder comprar en el mercado negro aquellos productos necesarios, aunque los pagaban a precio de oro.

Para ellos se reservaba los mejores animales de ganado que eran los programados para el consumo humano, como las vacas, corderos, bueyes. Pero pronto tuvieron que recurrir a otros tipos de carnes, como la de caballo u otros equinos.

Pero llegó el invierno de aquel año (1870), el cual fue especialmente gélido y con una ola de frio polar que empeoró la situación.

A pesar de ello, las caprichosas clases sociales más pudientes no quisieron perderse sus tradicionales fiestas navideñas y los festines gastronómicos con los que cada año las habían celebrado, por lo que los chefs de algunos de los restaurantes de más renombre de la capital francesa se las ingeniaron para elaborar unos menús que estuviesen a la altura de la fiestas pero adaptándolo a la materia prima que disponían.

Fue en ese momento cuando el zoo del Jardin d’Acclimatation estaba pasando por uno de sus peores momentos, al no poder mantener a la gran cantidad de animales exóticos que albergaban en sus instalaciones y decidieron venderlos para que sirviera de alimento, encontrando a los compradores ideales entre los cocineros de los restaurantes, quienes elaboraron innovadores platos culinarios con la carne de elefantes, osos o ciervos, entre otros, tal y como se puede observar en la carta del selecto ‘Café Voisin’ (en la rue Saint-Honoré de París) que elaboró su chef principal, Alexandre Etienne Choron, para el menú del 25 de diciembre de 1870 (que era el 99ª día desde que se inició el asedio prusiano), en el que se sirvió entre otras cosas:

Cabeza de burro rellena, consomé de elefante, camello asado, chuletas de oso, estofado de canguro, lobo en salsa de ciervo o antílope en salsa de trufa…

Menú elaborado por el chef Alexandre Etienne Choron del restaurante Café Voisin de París para la comida de Navidad de 1870 (imagen vía Wikimedia commons)
Menú elaborado por el chef Alexandre Etienne Choron del restaurante Café Voisin de París para la comida de Navidad de 1870 (imagen vía Wikimedia commons)

Según consta, el chef Etienne Choron elaboró otro menú especial para la cena de fin de año (31 de diciembre de 1870) cuyo elemento principal era la carne de elefante (elefante a la borgoñona y trompa de elefante en salsa cazadora), proveniente de dos paquidermos llamados Castor y Pólux del zoológico de París.

Afortunadamente para los parisinos, el asedio por parte del Imperio de Prusia finalizó el 28 de enero siguiente tras cuatro meses sitiados y una gran hambruna que causo la muerte de cientos de personas y de miles de animales.

Fuentes de consulta e imágenes: atlasobscura/ ripleys/ jardindacclimatation/ retronews/ Wikimedia commons

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