Cuando en la IGM se utilizó la viralización de noticias falsas para desacreditar al Imperio Alemán

Cuando en la IGM se utilizó la viralización de noticias falsas sobre el Imperio Alemán (imagen vía wikiwand)

Hoy en día, bajo el término ‘Fake News’, se conoce a la propagación deliberada que hacen algunos medios, webs, blogs y páginas de redes sociales que intencionadamente ponen en circulación algunas noticias falsas con el objetivo de obtener beneficios económicos, sociales o políticos.

Pero este concepto de viralizar noticias falsas, con el fin de obtener algún tipo de beneficio, no es algo nuevo o que haya surgido con la aparición de las redes sociales, sino que durante toda la Historia numerosos han sido los casos en los que una persona, grupo, país o dirigente ha filtrado bulos y calumnias sobre algo o alguien a la población con intención de desacreditarlo y sacar un buen rendimiento de ello.

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En esta ocasión os traigo un caso que sucedió hace exactamente un siglo, durante la Primera Guerra Mundial, y en el que desde el bando Aliado se aprovechó para difundir una leyenda urbana que llevaba circulando de boca en boca desde hacía un par de años.

En 1915, un año después de iniciarse la Gran Guerra, debido al bloqueo marítimo por parte del Reino Unido de mercancías y productos de primera necesidad que llegaban a Alemania comenzó a rumorearse que para abastecer al imperio del sebo para poder realizar la glicerina necesaria para fabricar velas y jabones (y para engrasar las armas de combate) se estaba utilizando la grasa de los soldados germanos caídos en batalla y que para ello se habían puesto en funcionamiento unas instalaciones que eran conocidas como ‘Kadaververwertungsanstalt’ o traducido al castellano: fábricas de utilización de cadáveres.

Es cierto que se utilizaba sebo de cadáveres para realizar esos productos, pero en realidad se trataba de animales muertos y no personas o soldados.

Según el bulo que hizo correr el bando Aliado, el Imperio Alemán utilizaba los cadáveres de sus soldados para sacarles el sebo y fabricar glicerina (imagen vía Wikimedia commons correspondiente a una trinchera alemana durante la Batalla de Guillemont)

Este rumor fue utilizado malintencionadamente por los servicios de inteligencia británicos para filtrarlos a la prensa y con ello se pretendía dos cosas fundamentales: desacreditar al enemigo alemán y convencer a China de la conveniencia de declarar la guerra al Imperio Alemán (por aquella época los orientales tenían un acuerdo de no agresión con los germanos).

Importantes diarios británicos, como The Daily Mail, The Times o The New York Times se hicieron eco de la falsa noticia sobre las fábricas de cadáveres, como si se tratará de un hecho cierto y contrastado, algo que provocó que en muy poco tiempo se convirtiera en viral (teniendo en cuenta que hace un siglo no existían las rápidas redes de comunicación que hoy en día tenemos).

Por aquel entonces, cuando se quería viralizar una noticia, ésta era soltada en la prensa escrita y posteriormente se difundía a través del boca a boca, la cual (gracias al ‘efecto bola de nieve’) cada vez se iba haciendo más grande y contenía más detalles falsos y escabrosos.

Había quien comentaba que se podía percibir desde varios cientos de metros de distancia el desagradable olor que salía de las Kadaververwertungsanstalt. Otros aseguraban haber visto cómo entraban camiones con cadáveres apelotonados.

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Pero, tal y como indico al inicio de este post, se trataba de una leyenda urbana que llevaba circulando desde 1915 y el engranaje propagandístico británico supo aprovechar. La primera constancia del asunto apareció en una breve noticia publicada en el diario ‘Berliner Lokal-Anzeiger’ en el que se informaba (en menos de cincuenta palabras) del proyecto que quería poner en marcha el Imperio Alemán con el que aprovechar la grasa de los cadáveres de animales muertos y fabricar con ello la mencionada glicerina.

A raíz de este breve, quitando la parte que mencionaba a que se pretendía hacer con animales, se filtró al diario ‘La Belgique’ para que hablase del tema y desde ahí fue a parar a los grandes rotativos que hicieron el resto.

Así fue como una noticia, sacada de contexto y manipulada, se convirtió en un bulo viral hace exactamente un siglo, tal y como ocurre hoy en día con las Fake News.

Cabe destacar que esta no fue la única noticia falsa que se filtró desde el bando Aliado sobre el Imperio Alemán, pudiendo encontrar otras tan exageradas como que los soldados germanos, cada vez que entraban en una población enemiga, empalaban a niños con sus bayonetas o cortaban los pechos a las mujeres.

Famoso también fue el bulo sobre el emplamiento de niños con la bayonetas de los soldados del Imperio Aleman en la IGM (imagen vía Wikimedia commons)

Fuente de consulta e imágenes: ihr / wikiwand / forumeerstewereldoorlog / Wikimedia commons / ara / lagranguerra1914-1918