Cuando en Estados Unidos se legisló para expulsar del país a los ciudadanos chinos y cerrar sus restaurantes

Mucho se está hablando en los últimos meses de la guerra comercial y arancelaria que hay entre Estados Unidos y China, la cual se va acentuando cada vez más por las decisiones políticas y proteccionistas del presidente Donald Trump y que ha dividido a los ciudadanos de la nación: los que ven en las decisiones del mandatario estadounidense un cúmulo de despropósitos que perjudican gravemente al país y quienes lo apoyan fiel y firmemente ante el convencimiento de que los asiáticos son responsables, en gran medida, de la crisis económica de EEUU.

En Estados Unidos se legisló para expulsar del país a los ciudadanos chinos y cerrar sus restaurantes y negocios (imagen vía Wikimedia commons)

Pero este sentimiento xenófobo por parte de los estadounidenses hacia la población china no ha surgido repentinamente en los últimos años desde la llegada a la Casa Blanca de Trump sino que es algo que ha estado muy presente entre gran parte de la sociedad norteamericana a lo largo del último siglo y medio.

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Famosas, a la vez que severas, fueron una serie de leyes que se aprobaron en Estados Unidos a partir de 1882, la más conocida y contundente fue la ‘Chinese Exclusion Act’ (Ley de exclusión china) que entró en vigor un año después.

Con ellas se pretendía frenar la masiva entrada de inmigrantes de nacionalidad china que habían llegado a Estados Unidos a partir de mediados del siglo XIX y que habían provocado (según los legisladores) que el desempleo entre los estadounidenses hubiese aumentado debido a que los asiáticos se ofrecían a los empresarios para realizar el mismo trabajo por un salario muy inferior.

Tan solo un par de décadas después (hacia 1870) muchos eran los negocios regentados por ciudadanos chinos, sobre todo restaurantes que ofrecían platos de comida por la mitad que los locales autóctonos.

Esto provocó que representantes sociales, sindicatos y pequeños comerciantes unieran fuerzas para solicitar a la clase política estadounidense que pusiera freno a la invasión china que estaban padeciendo y que tanto mermaba la economía (tanto personal como de la propia nación).

Artículo de 1901 haciéndose eco de la Ley de exclusión china (imagen vía Wikimedia commons)

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Con la ‘Chinese Exclusion Act’ se limitaba la llegara de nuevos inmigrantes orientales y se ponía numerosos impedimentos para conseguir la nacionalidad estadounidense (e incluso para las nuevas generaciones ya nacidas en suelo americano) o dificultar al máximo la concesión de licencias para abrir nuevos negocios.

Pero la aplicación de la ley no fue igual en todos los Estados y mientras en unos se era implacable a la hora de hacerla cumplir, en otros, sin embargo, no se llevaba al pie de la letra, por lo que hubo un flujo migratorio de ciudadanos chinos que se trasladaron a residir y trabajar hacia aquellos lugares en los que se sentían mejor acogidos; entre ellas las ciudades de Nueva York y San Francisco donde, desde hacía algunas décadas, contaban con barrios propios (Chinatown).

La ley de exclusión china se iba renovando automáticamente cada diez años y a la misma se le iban añadiendo nuevos apartados que la iban convirtiendo cada vez en más restrictiva, entre ellas la prohibición a las mujeres caucásicas de trabajar en restaurantes chinos.

Esta medida se tomó sobre todo a raíz de la popularización, hacia finales del siglo XIX, de los fumaderos de opio que solían estar en la trastienda o piso superior de los restaurantes chinos y alrededor de los cuales comenzaron a crearse bandas mafiosas relacionadas con el tráfico de drogas y la prostitución.

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Todo ello llevó a que, recién inaugurado el siglo XX, se tomara la decisión de endurecer el trato hacia los ciudadanos chinos y que se realizase de forma conjunta en todos los Estados sin excepción.

Se restringió al máximo la entrada de nuevos residentes provenientes del país asiático y se decidió el cierre de un gran número de comercios, sobre todo de comida china, que, dependiendo de la población, llegaban a doblar a los negocios de hostelería autóctonos.

Aunque se procedió al cierre de un buen número de restaurantes chinos, la decisión acabó convirtiéndose en impopular entre ciertos sectores de la población (sobre todo de clase trabajadora), debido a que la comida en esos establecimientos les salía mucho más económica que en otro tipo de restaurantes y, además, muchos platos de la cocina asiática ya formaban parte de la dieta de cualquier estadounidense medio.

La Chinese Exclusion Act se mantuvo en vigor hasta 1943, año en el que el presidente Franklin D. Roosevelt firmo la ‘Ley Magnuson’ por la cual quedaba derogada la Ley de exclusión china, debido a que ese país se convirtió durante la Segunda Guerra Mundial en una nación aliada de los Estados Unidos al tener como enemigo común al Imperio de Japón.

Fuente de consulta e imagen: Duke Law Journal (pdf) / historymatters / usnews / chinadaily / Wikimedia commons

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