¿Cuál será el impacto económico tras la muerte de la reina Isabell II?

La reina Isabel II batió un récord tras otro como monarca, convirtiéndose en un símbolo del país que reinó durante 70 años, incluso cuando éste cambió de forma irreconocible, perdiendo su imperio y sufriendo una agitación social.

El antes y después de Isabel II. Cuando la reina Isabel II llegó al poder en Reino Unido en los años 50, la economía era muy diferente: estaba basada sobre el sector industrial, había menos habitantes pero los desafíos no eran lejanos a hoy.

La joven reina asumió en plena crisis de racionamientos por la II Guerra Mundial con una inflación en torno al 12%, similar a la que hoy viven los ingleses, aunque desde el punto inicial hasta su muerte, este jueves, han transcurrido muchos sucesos que marcaron la historia de la humanidad.

El Producto Interno Bruto, PIB, de Reino Unido rondaba los 15 millones de libras esterlinas y la población era de 50 millones de personas. Desde entonces el PIB creció hasta los dos billones de libras esterlinas y la población a casi 70 millones de habitantes.

En el trono Isabel fue testigo de una Guerra Mundial, la Gran Recesión, la crisis del petróleo, la crisis financiera global de 2008, la pandemia de Covid-19 y más recientemente la guerra en Ucrania.

Ahora el mayor impacto que prevén los expertos es a nivel interno, dado que días tras su muerto estarán marcados por homenajes relacionados a la monarquía que obligarán al cierre de negocios y la Bolsa de Londres, que está entre las cinco más importantes del mundo.

Londres, convertido hoy en un importante centro financiero está por lejos de ser aquella economía marcada por la industria y el comercio internacional.

Tras la muerte de la reina la primera el primero en reaccionar fue el mercado de divisas. La libra esterlina cayó en su valor respecto al dólar y el euro. Durante la jornada perdió un 0,03% mientras el euro se fortaleció levemente.

Pero un nuevo rey en el trono no es el único cambio que se avecina en Reino Unido, de hecho, la última aparición pública de Isabel II fue durante una audiencia privada con Liz Truss el martes seis de septiembre.

La monarca recibió a Truss en el castillo de Balmoral en Escocia para confirmarla como la nueva primera ministra del Reino Unido.

Truss buscará rebajar la inflación que ronda el 10% anual y la factura energética de los hogares, sus principales desafíos, pero lo haría buscando recortar impuestos y subiendo la deuda pública, algo que mantiene los mercados agitados.