CSIC desarrolla filtros biodegradables para mascarillas de alta protección

Madrid, 13 may (EFE).- Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Ciencíficas (CSIC) desarrollará filtros biodegradables y viricidas para mascarillas reutilizables de alta protección.

La iniciativa correspondió al Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) del CSIC, que ha conseguido desarrollar esos filtros para incorporarlos a los dispositivos sanitarios reutilizables.

El grupo de investigación que ha llevado a cabo este trabajo durante la crisis sanitaria ha estado liderado por el científico José María Lagarón, en colaboración con la empresa Bioinicia SL, nacida del propio CSIC.

El proyecto ha sido aprobado por la plataforma Salud Global del CSIC y la Agència Valenciana de la Innovació (AVI) dentro del conjunto de iniciativas para abordar la pandemia de COVID-19, ha informado el Consejo hoy en una nota de prensa.

Con este proyecto se intenta resolver la dificultad de acceso a ciertos materiales de filtración y, además, mejorar la calidad profiláctica de las mascarillas, para que protejan contra el virus de una manera tanto pasiva, impidiendo la entrada del virus, como activa, con la incorporación de viricidas en los filtros.

El equipo de investigación del IATA-CSIC tiene como objetivo conseguir un material biodegradable, con el fin de evitar que los residuos generados por el uso masivo de materiales de protección por parte de la población se conviertan en un problema medioambiental.

El CSIC ha subrayado que se han obtenido ya filtros fungibles muy efectivos que se podrán intercambiar a diario, evitando así que se desechen los dispositivos en su totalidad.

Los desarrollos realizados hasta ahora han logrado niveles de filtración certificados como "tipo FFP3", lo que significa que de cada cien virus que intenten traspasar el filtro, potencialmente solo uno o menos lo conseguiría.

José María Lagarón ha apuntado que en los últimos estudios certificados han conseguido ya valores de 0,079 de porcentaje de penetración de aerosoles de parafina "modelo", lo que significa que es "muy efectivo".

"Estos niveles de filtración son muy difíciles de alcanzar en materiales tan finos, ya que se trata de multicapas de espesores inferiores a 300 micras", ha explicado el investigador en la misma nota de prensa.

En el trabajo participa también la Universitat Jaume I, miembro de la unidad asociada del CSIC en Tecnología de Polímeros, que está estudiando los niveles de biodegradación de los materiales desarrollados en el IATA-CSIC.

La empresa Bioinicia SL, surgida del CSIC, cumple con los requerimientos para la fabricación de material farmacéutico y biomédico, y cuenta con una sala "blanca" y una capacidad de producción de 10 toneladas al año, suficiente para hacer varios millones de mascarillas.

Además, y según ha informado el CSIC, se ha depositado ya la primera solicitud de patente ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), en cotitularidad con el CSIC, y ya está fabricando los primeros filtros de protección tipo "FFP2" y "FFP3".

(c) Agencia EFE