"La cruz extiende sus brazos hacia todos", el mensaje de apertura y acogida del Papa desde Budapest

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El papa matuvo este domindo en Budapest su primer encuentro oficial con el primer ministro hungáro, Viktor Orbán. La reunión al final duró más de lo previsto - 40 minutos - y el Vaticano explicó en un comunicado que entre los temas tratados figuraron "el papel de la Iglesia en el país, el compromiso para la salvaguardia del ambiente, la defensa y la promoción de la familia". El primer ministro ultranacionalista escribió, por su parte, en las redes sociales que había pedido al papa durante el encuentro que "no deje que la Hungría cristiana perezca". Una clara busqueda de apoyo del mandatario hungáro que se opone a la acogida de inmigrantes de otras religiones en su país.

El papa Francisco, que asistía por unas horas en Budapest al Congreso Eucarístico Internacional, le contestaría más tarde durante la misa celebrada desde la plaza de los Héroes de la capital hungára ante decenas de miles de fieles.

"Esto es lo que deseo, que la cruz sea vuestro puente entre el pasado y el futuro. El sentimiento religioso ha sido la savia de esta nación, tan apegada a sus raíces. Pero la cruz, plantada en la tierra, no sólo nos invita a estar bien arraigados, sino que levanta y extiende sus brazos hacia todos".

Viktor Orbán de fe calvinista y que participó a la misa oficiada por Francisco con su mujer, que es católica, se ha presentado siempre como paladín de la defensa de los valores y raíces cristianos de Europa. Hungría, donde el 54 por ciento de la población se considera cristiana y entre ella el 32 % es católica, es el país europeo que menos refugiados acoge y que más devoluciones de migrantes realiza y que ha vuelto a manifestar su rechazo durante la crisis afgana.

El papa se encuentra ya en Eslovaquia donde va a realizar una visita de tres días, la primera desde su operación de colon el pasado mes de julio. Tras la extenuante jornada de más de 13 horas de este domingo, Francisco, de 84 años, parecía en buena forma a su llegada a Bratislava.

En su primer acto en este país, que cuenta con un 80 por ciento de cristianos y entre ellos un 62 % de católicos, mantuvo un encuentro con los líderes cristianos, a quienes pidió esfuerzos para poder tener una "Europa libre de ideologías".

El pontífice se reunió con los miembros del Consejo ecuménico eslovaco en la nunciatura, la embajada del Vaticano en el país y donde residirá estos tres días de visita, y les recordó "los años de la persecución ateísta, cuando no había libertad religiosa, o esta era duramente probada".

Pero también repitió con otras palabras lo que ya había dicho en Budapest: "¿Cómo podemos desear una Europa que vuelva a encontrar las propias raíces cristianas si somos nosotros los primeros desarraigados de la plena comunión?

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