Las críticas arrecian contra Iglesias tras la nula autocrítica de Podemos

Asier Martiarena
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El líder de Podemos, y vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. (AP Photo/Manu Fernandez)
El líder de Podemos, y vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. (AP Photo/Manu Fernandez)

Pablo Iglesias convocó a la ejecutiva de Podemos el pasado 17 de julio para analizar la "derrota sin paliativos" cosechada días antes en Galicia y País Vasco y por las que, tanto el partido morado como sus socios, se quedaron fuera del Parlamento gallego y vieron reducida a la mitad su presencia en la cámara vasca. La idea, en palabras del propio secretario general del partido morado, era "hacer una profunda autocrítica y aprender de los errores que sin duda hemos cometido".

Sin embargo, no hubo rastro ni de lo uno ni de lo otro. Tras el cónclave, sus dirigentes coincidieron en achacar los malos resultados electorales a las peleas internas del partido en el pasado. Problemas que, como matizó Ione Belarra, miembro del consejo ciudadano estatal, llevan "arrastrando desde hace años" aunque en los últimos tiempos "se han acrecentado desde los medios de comunicación". Y ya. Por no haber no hubo ni rueda de prensa posterior para resumir la supuesta reflexión realizada internamente sobre el desplome electoral del 12-J.

Así que, ante la falta de autocrítica, ha llegado la crítica externa. De algunos de sus votantes y defensores, como es el caso del actor José Sacristán, y de exdirigentes pero todavía miembros, como Ramón Espinar. Ambos han levantado una importante polvareda en las últimas horas apuntando directamente a Iglesias como culpable de los males de un partido en claro retroceso y al que su presencia en el Gobierno ya no le sirve para ocultar su crisis.

En el primer caso, Sacristán pareció entonar un mensaje muy similar al de Iglesias y no ocultó su tremendo malestar, incluso furia, tras ver la imagen del rey emérito aterrizando esta semana en Abu Dabi. "Siento una ira profunda por este final tan estúpido y pena por lo que está pasando", señaló en una entrevista en La Sexta Noche. Sin embargo su reflexión dio un giro que pocos esperaban al añadir que no cree que “la figura del rey Felipe esté amenazada y no veo próxima la república en absoluto. No es porque yo lo deseara o no, pero no lo veo próximo dada la relación de fuerzas y en la circunstancia actual en la que estamos. No creo que esa sea la urgencia”, señaló.

Unas quejas que fueron a más y que, pese a hacer una valoración positiva de la gestión del Gobiernos de coalición, se enfocaron sobre Pablo Iglesias. "Siempre hay un cierto afán de protagonismo del vicepresidente segundo que a veces, muy lejos de apoyar, lo que hace es meter palos en la rueda". "Hay un Pablo Iglesias que padece la impaciencia del mal aprendiz. Hay una valoración de la situación en la que el manejo de la realidad política no la hace con el debido ajuste", sentenció.

Algo similar ha expuesto el exsecretario general de Podemos en Madrid, Ramón Espinar quien, usando la primera persona del plural, apunta: José Sacristán nos hizo el favor de locutar un vídeo de campaña de Podemos en 2016. Ahora es crítico. Como tantos otros españoles que ya no nos votan. Hace semanas la dirección prometió autocrítica, pero hoy le monta una campaña de insultos por disentir. Todo un despropósito".

Espinar afea las críticas recibidas por Sacristán, y por quienes piensan como él, en las redes sociales y no duda a la hora de señalar de donde provienen: “Para más INRI, Podemos lleva toda la semana criticando la campaña contra Irene Montero. Con toda la razón sobre la toxicidad de este tipo de actuaciones en redes. Pero ya es costumbre en la comunicación de la actual dirección montar dispositivos idénticos a los que se critican”, zanja Espinar abriendo en pleno agosto un melón que Iglesias pensaba haber superado al haber solapado su traspiés electoral con las informaciones de Zarzuela.

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