Qué hay detrás de la desaparición del pato en algunas recetas y menús en Francia

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Es posible que quienes estuviesen recientemente en Francia de vacaciones se hayan encontrado que a la hora de sentarse a la mesa con la intención de degustar uno de sus platos estrella, el confit de pato, la respuesta recibida fuese, en algunos casos, que no era posible por problemas de suministro. Una circunstancia que no solo afecta a esta receta tradicional y que tiene que ver con la crisis de gripe aviar que afronta el país desde hace meses y que ha llevado al Gobierno a autorizar el cambio en la receta de algunos productos sin necesidad de que esto se registre en las etiquetas del envase.

Francia afronta problemas de escasez de aves para sus menús y recetas. (Foto: Getty Images)
Francia afronta problemas de escasez de aves para sus menús y recetas. (Foto: Getty Images)

La decisión de autorizar esta modificación fue anunciada a principios de esta semana por la Dirección General de Competencia, Consumo y Control del Fraude (DGCCRF) a través de un comunicado recogido por Le Figaro. En este se señala que “la epidemia de gripe aviar, que asola Francia desde noviembre de 2021, afecta al suministro de la industria alimentaria para la producción de determinados alimentos elaborados a partir de huevos u ovoproductos o ingredientes de aves” entre los que se incluye la grasa de pato.

Esa escasez es la que ha llevado a la autorización, como explican varios medios franceses, de poder cambiar pato por pollo, por ejemplo, sin necesidad de que esto conste en la información que acompaña al producto en la etiqueta por falta de tiempo para su modificación e impresión. Sin embargo, esta medida aprobada para intentar paliar los efectos de la crisis en el sector incluye salvedades y condiciones.

Así, se precisa que los productores deben solicitar la autorización, que tendrá una validez máxima de tres meses, y que hay casos en los que la información debe ser “explícita” en el envase añadiendo una etiqueta distinta u ocultando menciones como “de agricultura ecológica”, “criado sin tratamiento antibiótico”, “criado al aire libre” u “origen Francia” cuando esto no se cumpla.

El ejemplo que expone Le Figaro es el del la rillette de pato. En este caso concreto el comunicado recoge que se autoriza a sustituir “parte de la carne y/o grasa de pato” por “carne y/o grasa de pollo” pero siempre y cuando el producto final “contenga un mínimo de 40 % carne de pato y 20% grasa de pato”. Además, en aras de dar la mayor información posible al consumidor, existe un registro en línea de todos los productos afectados que, como indica Les Echos, se puede consultar y hasta la fecha cuenta con casi 4.500 referencias.

Esta medida no es nueva, recuerdan, ya que en primavera se autorizó algo similar tras la crisis de suministros de aceite de girasol debido a la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Entones la duración de ese permiso para modificar las recetas fue de seis meses, el doble de la concedida en el caso de las aves. La situación actual de crisis en el sector aviar se debe a la gripe que está mermando la producción de aves en Francia desde noviembre y que ha supuesto ya el sacrificio de 19 millones de aves, ha publicado Les Echos.

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