Crisis pre-electoral entre la ultraderecha y los conservadores en Portugal

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Lisboa, 19 nov (EFE).- La decisión del líder ultraderechista portugués, André Ventura, de romper con el conservador PSD tras las críticas lanzadas contra su formación por la dirección de este partido, han desembocado en una inesperada crisis interna en el grupo ultra.

La división en Chega se suma a la crisis que atraviesa la derecha en Portugal, donde los partidos se preparan para las elecciones del próximo enero.

Aunque la dirección del Partido Social Demócrata (PSD), principal fuerza de la oposición conservadora lusa, insiste en que no pactará con Chega tras los comicios de enero, el acuerdo, sin precedentes, ya existe y permitió a la derecha gobernar en Azores.

En el archipiélago, el PSD, que obtuvo 21 de los 57 diputados del parlamento regional en las elecciones de octubre de 2020, formó Gobierno con el apoyo de CDS (3), Chega (2), PPM (2) e Iniciativa Liberal (1), aunque el Partido Socialista (PS) fue el más votado con 25 escaños.

Ahora, en plena batalla interna por el liderazgo conservador, tanto el actual presidente del PSD, Rui Rio, como su adversario, el eurodiputado Paulo Rangel, aseguran que no pactarían con la ultraderecha.

"Es una línea roja muy clara", ha asegurado Rangel en una entrevista con Efe. "Con Chega, que es un partido de derecha radical, ya hemos dicho que no es posible hacer un acuerdo de Gobierno".

Declaraciones como ésta han sido aprovechadas por el líder de Chega, André Ventura, para anunciar su ruptura con el PSD y la retirada del apoyo de los dos diputados de la formación al Gobierno regional del PSD en Azores.

"Un líder que dice que es incompatible el apoyo de Chega no puede pedir ese apoyo a nivel regional ni municipal", defendió Ventura en alusión a comentarios de Rui Rio.

Lo que no imaginaba Ventura es que el líder de Chega en Azores, José Pacheco, se le volvería en contra.

Pachecho adelantó hoy que no retirará el apoyo al PSD, aunque no avanzó el sentido de su voto para los Presupuestos regionales que se empezarán a debatir la próxima semana.

"Creemos que de las negociaciones aún en marcha se podrán obtener compromisos serios, aunque para que esto suceda exigimos que comiencen a trata con respecto a Chega", aseguró Pacheco.

La postura de Pacheco abre una crisis interna en Chega que se suma a la que arrastran otras fuerzas de la derecha, como el PSD -que el sábado celebrará unas primarias de urgencia para elegir a su presidente y candidato a la jefatura de Gobierno- o su principal apoyo en la derecha, el CDS, también sumido en una guerra por el liderazgo.

Ambos partidos deben definir a sus candidatos a la mayor brevedad para competir en las legislativas de enero, adelantadas como consecuencia de otra crisis política, la que dividió a la izquierda.

El Gobierno del socialista António Costa se quedó solo y en minoría en la defensa del proyecto de Presupuesto para 2022 después de que sus antiguos socios de izquierda, el Bloque y los comunistas, le dieran la espalda.

El rechazo a los presupuestos llevó este mes al presidente del país, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, a adelantar las legislativas, inicialmente previstas para 2023.

Los últimos sondeos pronostican una intención de voto del 40% para los socialistas y de menos del 30% para la derecha y, de confirmarse, obligarían al ganador de las elecciones a pactar para poder formar Gobierno.

(c) Agencia EFE

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