Lo que nos faltaba: podríamos estar ante una crisis hipotecaria en EEUU

Ivette Leyva
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En poco más de un mes, más de medio millón de estadounidenses enfrentarán el fin de los planes de indulgencia hipotecaria, que les ha permitido posponer sin penalizaciones los pagos de las hipotecas.

De acuerdo con un reporte del sitio Fortune, el año pasado casi 3.6 millones de propietarios atrasaron el pago de sus hipotecas por 90 días o más a causa de la pandemia de Covid 19. A mediados de enero, el número se había reducido un poco, pero aún superaba los 2,7 millones.

La ley CARES, aprobada el 27 de marzo de 2020, entre otras cosas, prohibió los desalojos y estableció una moratoria sobre las ejecuciones hipotecarias, además de amparar planes de indulgencia, que permiten a los propietarios posponer los pagos mensuales. Cuando expire, se calcula que al menos 600.000 estadounidenses que se acogieron desde el inicio tendrán que volver a hacer los pagos.

"Las diversas moratorias que han mantenido a raya las acciones de ejecución hipotecaria durante los últimos 10 meses pueden estar adormeciéndonos con una falsa sensación de seguridad sobre el alcance del problema posterior a la indulgencia, que tendremos que enfrentar a fines de marzo", advirtió en un comunicado Ben Graboske, presidente de la compañía de datos hipotecarios Black Knight.

Según la empresa, 1,7 millones más de propietarios de viviendas estaban gravemente atrasados ​​en sus pagos en diciembre en comparación con el año anterior.

"El número de prestatarios con más de 90 días de mora se ha disparado a 2,15 millones, un 400% más que hace un año", precisó el comunicado.

Algunos puntos buenos a tener en cuenta

Hay algunos elementos positivos. Los prestatarios no tendrán que hacer un pago completo por los pagos de la hipoteca atrasados ​​si su préstamo está respaldado por el gobierno, y algunos bancos podrían extender los términos de la indulgencia, debido al estado actual de la pandemia. Otros propietarios podrían negociar tasas de interés más bajas o extender la duración de la hipoteca para reducir los pagos mensuales, si el prestatario está empleado.

En el peor de los casos, aquellos que se vean obligados a vender sus viviendas se verán beneficiados por los altos precios, mucho más elevados que durante la crisis de 2007, por lo cual tendrán una mayor posibilidad de salir de la crisis con algo de dinero.

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