Que no te engañen: la crema de algunos roscones de Reyes industriales no es nata

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El roscón de Reyes es, desde un punto de vista gastronómico, el jefazo de las navidades. Ni los turrones, ni los polvorones, ni los mazapanes logran tanto consenso en torno a su figura. Los hay que esperan hasta el día 6 de enero para hacerse con uno y los que en cuanto arrancan las fiestas el 22 de diciembre con la lotería de Navidad ya están comiéndose los primeros. Lo cierto es que hoy en día es fácil -más que nunca- hacerse con uno: se vende en pastelerías, supermercados y hasta en gasolineras. Eso sí, la calidad varía muchísimo de uno a otro. Y en este caso, el secreto está, además de en la masa, en el relleno.

La nata y el 'mix' de grasas no son lo mismo. Foto: Javier Sánchez
La nata y el 'mix' de grasas no son lo mismo. Foto: Javier Sánchez

Hace unos días, el Ministerio de Consumo español lanzaba una advertencia: no todos los roscones de "nata" que se venden van rellenos de nata real. En muchos casos, esa crema es más bien una mezcla de nata o mantequilla con otras grasas vegetales. O puede darse incluso el caso de que no lleve nata en absoluto. Es decir, parece nata pero es otra cosa completamente distinta...

¿Cómo saber si es nata o uno de estos 'mixes' de grasas vegetales? Lo primero es acudir al etiquetado y comprobar que la palabra "nata" figura entre los ingredientes allí junto a un porcentaje que especifica la cantidad respecto al total del roscón. Si no la vemos y en su lugar aparecen grasa de palmiste o aceites vegetales de palma, colza o girasol, no hay duda: estamos ante un 'mix' vegetal.

Ante cualquier género de duda recurrimos a una experta. Jenny Tozón es la jefa del obrador de la pastelería madrileña Formentor, que en enero vive uno de sus picos de mayor actividad del año gracias a los roscones de Reyes. En Formentor son especialistas en los rellenos de los roscones y su nata, como explica Tozón, poco o nada que ver con las mezclas de grasas industriales. "En mi opinión, la diferencia más notoria es que la grasa se te queda pegada al paladar mientras que la nata es mucho más aérea. La consistencia es totalmente diferente. En este sentido, es mucho más agradable la textura de la nata que la de las grasas vegetales".

La nata montada se desmonta más fácilmente que el 'mix' de grasas. Foto: Javier Sánchez
La nata montada se desmonta más fácilmente que el 'mix' de grasas. Foto: Javier Sánchez

Pero hay más razones para el uso de la grasa vegetal y no de la nata en el caso de los roscones más económicos. "Muchas veces, estos roscones tienen una caducidad que puede durar meses. La grasa no se desmonta ya que cambia de consistencia y se endurece con el frío... Por el contrario, la nata es mucho más delicada y no aguanta montada durante mucho tiempo. Comienza a aguarse con el paso de los días...", cuenta Tuzón.

El precio también es otro factor a considerar. "Precisamente por su consistencia aérea y esponjosa, la nata cunde mucho menos que el 'mix' vegetal. En el primer caso, necesitamos un kilo más o menos para rellenar un kilo de roscón. Con el 'mix' es suficiente con solo medio kilo debido a su textura grasa", comenta Tuzón. Por lo tanto, un roscón de auténtica nata siempre será más caro. Por tanto, conviene estar atento a todas estas señales si lo que queremos es elegir un roscón de Reyes con auténtica nata. Lo que encontraremos en este caso es una textura deliciosa y un delicado sabor lácteo. Un capricho que merece la pena darse, aunque solo sea una vez al año.

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