El creador del succionador de clítoris, el responsable de los orgasmos de las españolas

Marina Prats

Ni tu marido ni tu novio ni tu rollete del pasado sábado. Ni siquiera Nacho Vidal. Sencillamente no hay hombre en la Tierra que hoy reparta tanto placer como el creador del succionador de clítoris, la última tendencia sexual que, entre otras cualidades, ha roto el tabú de la masturbación femenina. El responsable tiene nombre y apellidos: Michael Lenke.

Este inventor de 70 años de Metten, un pequeño pueblo alemán de la Baja Baviera de poco más de 4.000 habitantes, empezó a interesarse por el orgasmo femenino en 2012. Dos años después ya tenía la solución en su mano, y cinco más tarde, su invento estaba en manos de miles y miles de mujeres. Las ventas de este producto han crecido un 125% en España en los tres últimos meses.

Michael Lenke y su mujer, Brigitte, junto a varios modelos de Womanizer.

Hasta 2014 ningún diseñador de juguetes sexuales había puesto especial atención sobre el clítoris ni había intentado simular el sexo oral. La mayoría de sex toys eran fálicos, simulaban la penetración o se centraban en la estimulación del punto G, estilo vibrador tipo conejito de Charlotte en Sexo en Nueva York

Esos juguetes llevaban comercializándose desde los 80 y hasta que no llegó Lenke no había habido ningún cambio sustancial. Esa carencia de innovación fue una de las motivaciones para el alemán, que no había desarrollado ningún otro juguete sexual y se dedicaba a la ingeniería de productos. 

“He sido inventor toda mi vida, pero crear un juguete sexual fue una coincidencia. En 2012 leí que el 50% de las mujeres tenían problemas para llegar al orgasmo. Me llamó la atención y me pregunté por qué. Después de investigar, me di cuenta de que no había ninguna innovación en la industria de los juguetes sexuales desde hacía casi cien años”, cuenta. Y así fue como nació el Womanizer (mujeriego, en español), el primer modelo de succionador de clítoris, y también la marca del mismo nombre que creó junto a su mujer para comercializar este tipo de juguetes. 

“Mi mujer fue la primera en...

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