Críticas a la policía de Londres tras su intervención en homenaje a mujer asesinada

Sylvain PEUCHMAURD
·3 min de lectura

La policía de Londres era duramente criticada este domingo tras su intervención en un homenaje no autorizado a una joven londinense secuestrada y asesinada, en un caso en el que está inculpado un agente policial.

Una serie de disturbios estallaron el sábado por la noche entre policías y algunos participantes en una vigilia, a la luz de velas o de teléfonos móviles.

Imágenes que muestran a la policía inmovilizando o poniendo esposas a algunos participantes suscitaron numerosas condenas y un sentimiento de rechazo, que vino a sumarse a la intensa emoción que provocó la desaparición de Sarah Everard, una joven trabajadora de 33 años, cuando volvía a su casa.

El movimiento Reclaim these streets, que organizó inicialmente el evento antes de anularlo a falta de acuerdo con la policía, condenó la acción de los policías que "maltrataron físicamente a mujeres durante una vigilia contra la violencia masculina".

La ministra del Interior, Priti Patel, y el alcalde laborista de Londres, Sadiq Khan, exigieron explicaciones a la policía por su actuación.

El jefe de los Liberales-demócratas instó a la máxima responsable de la policía de Londres, Cressida Dick, a dimitir, al considerar que había "perdido la confianza de millones de mujeres".

Para el jefe de la oposición laborista Keir Starmer, los acontecimientos del sábado son "profundamente inquietantes".

En un comunicado en la noche del sábado al domingo, la comisaria adjunta, Helen Ball, defendió la acción de la policía, y dijo que su intervención fue "necesaria".

"Centenares de personas congregadas planteaban un riesgo real" de transmisión del covid-19, que ha dejado más de 125.000 muertos en Reino Unidos, el peor balance en Europa.

"Incitamos varias veces a los que estaban ahí a respetar la ley e irse", afirmó, y agregó que una "pequeña minoría de gente" empujó a los policías y les lanzó proyectiles.

- Una vela en Downing Street -

Pese a la anulación del evento por las restricciones en vigor contra el coronavirus, una muchedumbre se congregó al anochecer en el barrio londinense de Clapham, en el que Sarah Everard desapareció hace diez días.

Su cuerpo fue hallado en un bosque de Kent (sudoeste). Un agente de la unidad de la policía de Londres encargada de la protección de representaciones diplomáticas, Wayne Couzens, de 48 años, fue inculpado el viernes por secuestro y asesinato.

Una vela fue encendida el sábado por la noche ante el 10 Downing Street, residencia del primer ministro Boris Johnson.

Otros homenajes se celebraron en varias ciudades, como Glasgow, Nottingham, Birmingham y Bristol.

Un movimiento feminista, Sisters uncut, llamó a manifestarse el domingo por la tarde ante Scotland Yard.

El sábado por la noche, el movimiento Reclaim these streets consiguió recolectar 320.000 libras (372.000 euros, 446.000 dólares) para causas en favor de las mujeres, equivalentes a la multa de 10.000 libras que podían recibir los organizadores multiplicada por el número de lugares donde se iban a celebrar las movilizaciones.

El movimiento había recurrido en vano el viernes ante la justicia la decisión de la policía de Londres de no permitir la celebración del homenaje.

spe/ia/me/mis