Todos los casos de coronavirus que se contagian fuera del radar alrededor del mundo

(Photo by Sean Gallup/Getty Images)

Cada mediodía, poco después de que la web del Ministerio de Sanidad se actualice con la cifra diaria de decesos por COVID-19, veo en televisión a Fernando Simón (director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias) empeñándose en aclararnos la variación en los complejos datos de infectados confirmados, fallecidos, y recuperados. Los primeros acaban de descender hoy viernes 27 de marzo, es la primera vez desde que se inició el estado de alarma. Me aferro a ese dato y al creciente número de recuperados para no perder la esperanza. Esto va terminar solucionándose, me digo, aunque a un ritmo terriblemente lento.

Luego visito unos cuantos diarios digitales, incluyendo los de mi comunidad autónoma. La cifra oficial de infectados confirmados en Asturias es de 900, aunque leo que Atención Primaria hace seguimiento telefónico a 4.125 casos posibles de positivo más, personas invisibles para las estadísticas oficiales que pasan el confinamiento en sus hogares. Según este dato, mi región podría tener 5.000 infectados mientras que el gobierno, basándose en los test PCR efectuados (los test rápidos y fiables siguen sin aparecer) maneja una cifra que solo representa al 20%. ¿Cómo saber entonces la cifra real de infectados por Coronavirus en nuestro país?

Lo cierto es que a día de hoy conocer la cifra exacta de infectados está lejos de nuestro alcance, pero afortunadamente existen múltiples iniciativas por todo el mundo (realizadas en muchos casos por matemáticos) encaminadas a realizar estimaciones que pueden acercarnos mucho más al estado real de la expansión del Covid-19.

Un ejemplo de estos esfuerzos nos lo encontramos en un trabajo realizado por web el Centro para Modelado Matemático de Enfermedades infecciosas (CMMID) del Reino Unido, con sede en Londres. La intención de este trabajo es estimar el porcentaje de infectados sintomáticos de COVID-19 que se detecta en cada país. Para ello se basan en la tasa de letalidad contemplada en China, que estiman cercana al 1,4% y en los datos reportados por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). Además, el algoritmo empleado por los británicos corrige las demoras que se dan entre la confirmación del contagio y el momento de la muerte, que pueden ser de hasta 3 semanas.  

¿Conclusiones? Nada halagüeñas para nuestro país. El equipo del CMMID, dirigido por Timothy W. Russel, cree que España logra uno de los porcentajes más bajos de detección de casos, apenas un 5%. Esto implica que 19 de cada 20 enfermos no se tienen en cuenta en los registros oficiales. En base a este demoledor dato, los 64.059 infectados confirmados a día de hoy, corresponderían en realidad a casi 1,3 millones del infectados (1.281.180 para ser más exactos).

¿Cómo es posible semejante diferencia? Bien, para calcular el índice de letalidad de un país en tiempo real, lo que se hace normalmente es dividir el número de muertos en una fecha dada, por el número de casos confirmados de infección en esa misma fecha, y multiplicar el resultado por 100. Sin embargo si hacemos esto con los datos crudos (es decir sin tener en cuenta el retraso entre la fecha de confirmación y el de la muerte, ni por supuesto el número de infectados con síntomas leves o bien asintomáticos) el resultado será totalmente engañoso. Veamoslo con los datos de hoy facilitados por el Ministerio de Sanidad. Según esta información, el índice de letalidad en España sería de (4.858 muertos / 64.059 infectados) x 100 = 7,58%, lo cual excede ampliamente la tasa de letalidad estimada para el Covid-19, que debería caer entre el 1 y el  3%.

Gráfica de infectados en España por COVID-19. (Crédito imagen Ministerio de Sanidad / Instituto de Salud Carlos III).

En realidad los errores de cálculo no solo nos afectan a nosotros si no que se aprecian en otros países de nuestro entorno tal y como vemos en Francia, con una tasa de letalidad es del 5,8% (y eso que no están contando a los fallecidos en residencias de ancianos o en hogares particulares) y especialmente en Italia, que supera el 10%. Esto parece demostrar que los datos que se manejan a día de hoy (principalmente en el número de infectados sintomáticos) se quedan muy cortos y no se ajusta a la realidad.

Pero es que hay más, según un trabajo publicado el pasado 13 de marzo por científicos del Imperial College de Londres, que se puede leer en en MedRxiv, el número de infectados asintomáticos podría ser igual al de sintomáticos. Para comprobar esta hipótesis el equipo del Imperial College observó los análisis PCR que el gobierno chino realizó a los extranjeros asintomáticos repatriados a finales de enero pasado.

Los citados trabajos no son los únicos que se atreven a dirimir el número real de infectados. También existen estimaciones “crudas” que proponen averiguarlo multiplicando el número de fallecidos por 500. Esto es lo que han propuesto al menos dos expertos, Jeremy Farr (especialista en enfermedades infecciosas y director de investigación de la ONG Wellcome de Londres) en Nature, y Adam Kucharski (matemático de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres) en el New York Times.

Si las estimaciones de estos dos expertos fueran correctas, el número real de infectados en España sería de casi dos millones y medio de personas. Algo que encaja con la suma de los cálculos de infectados sintomáticos (según el trabajo del CMMID) y de los asintomáticos (según el trabajo del equipo del Imperial College).

Si Farr y Kucharsky están en lo cierto, el número de infectados sintomáticos en el mundo, estimado en menos de un millón, equivaldrían en realidad a 233 millones, es decir más del 3% de la población mundial.

Lamentablemente, los datos auténticos no se conocerán hasta que no se realicen conteos de anticuerpos en sangre entre el grueso de la población, lo cual exigirá un trabajo lento y minucioso que probablemente no pueda llevarse a cabo hasta que la infección se contenga.

Mientras tanto quedémonos con la idea, las cifras de infectados que cada mañana comenta Fernando Simón son solo la punta del iceberg. Ante la duda lo mejor es quedarse en casa y extremar la higiene tal y como recomiendan las autoridades.

Otras historias que te pueden interesar: