Corte Suprema de EEUU discute cobertura de la anticoncepción

La Corte Suprema de Estados Unidos trata este miércoles una reforma del gobierno de Donald Trump que busca limitar la cobertura de la anticoncepción, socavando el acceso a la misma en nombre de la defensa de los valores religiosos.

Los nueve magistrados del tribunal, confinados desde mediados de marzo debido al nuevo coronavirus, examinarán el caso en una conferencia telefónica.

Su decana Ruth Bader Ginsburg, de 87 años, manifestó su intención de participar en la discusión desde un hospital en Baltimore, donde fue ingresada por cálculos biliares.

El caso se refiere a una de las medidas emblemáticas de la ley de seguro de salud del expresidente demócrata Barack Obama, "Obamacare", que obligó a los empleadores a cubrir los métodos de anticoncepción de sus empleados.

Según sus defensores, esto ha beneficiado a más de 56 millones de mujeres que anteriormente no tenían acceso a métodos como píldoras o DIU. Pero fue impugnado ante la justicia por grupos conservadores apenas fue adoptado.

Discutido por primera vez en 2014, el supremo tribunal falló a favor de los empleadores que se negaron a pagar en nombre de sus convicciones religiosas.

Luego, el sistema se modificó para que los empleadores con objeciones solo tuvieran que informarlos a las autoridades, y correspondiera a estas o a mutuales hacerse cargo.

Pero instituciones religiosas una vez más han presentado el tema a la justicia, alegando que el simple hecho de notificar a las autoridades los hizo cómplices de los actos que condenan.

El caso volvió a la Corte Suprema en 2016 cuando, en ausencia de un juez, terminó con visiones divididas y sin dictamen.

Después de la elección de Trump con el apoyo de la derecha evangélica en particular, su administración decidió otorgar una amplia exención sobre la norma a todos los empleadores con objeciones "sinceras, morales o religiosas".

En 2018, el gobierno estimó que su exención podría privar a entre 70.000 y 126.000 mujeres del acceso a la anticoncepción. Sin cobertura, el costo por píldoras anticonceptivas puede ascender a entre 600 y 1.000 dólares por año.

Las cortes han impedido la implementación de esta reforma y su futuro está ahora en manos del máximo órgano de la justicia estadounidense, donde los nuevos magistrados conservadores nombrados por Trump podrían inclinar la balanza.