La corte suprema alemana se pronuncia sobre las indemnizaciones en el "diéselgate"

Casi cinco años después de que estalló el escándalo de los motores diésel manipulados, la corte suprema de justicia alemana examina este martes la demanda de indemnización presentada por decenas de miles de clientes del grupo automotriz Volkswagen que se consideran engañados por la empresa.

El Tribunal Federal de Justicia de Alemania, que tiene la última palabra en materia de justicia civil y penal, examina el caso de Herbert Gilbert, un demandante de 65 años que en 2014 compró un diésel Volkswagen Sharan.

Cuando Volkswagen admitió en septiembre de 2015 que había equipado 11 millones de vehículos con un programa que falsificaba las mediciones de la contaminación, este jubilado, que al igual que toda la familia, "condujo un VW durante 50 años", no lo podía creer.

"Cuando VW me escribió para decirme que mi auto estaba afectado, me sorprendió y me decepcionó mucho", dijo la semana pasada en una conferencia de prensa en línea organizada por sus abogados.

Herbert Gilbert solicita el reembolso del precio de compra y acusa a Volkswagen de haberlo engañado. Por su lado, el grupo automotriz rechaza la demanda alegando que no hubo perjuicio.

- Trucado pero utilizable -

Como de costumbre, el martes, el Tribunal debe revelar en la apertura de la audiencia su opinión preliminar, más o menos detallada y definitiva sobre ciertos puntos clave del caso.

El dictamen, que podría afectar directamente a los 68.000 casos individuales pendientes será conocido, en principio, tiempo después.

El procedimiento judicial comenzó el 24 de octubre de 2017, cuando Gilbert presentó su demanda inicial de indemnización ante un tribunal regional, que lo desestimó.

En cambio, un tribunal de apelación le dio la razón y condenó a Volkswagen a pagarle 25.616 euros de indemnización y a hacerse cargo del vehículo.

Sin embargo, los jueces consideraron que era necesario tener en cuenta el uso del automóvil, por lo cual la indemnización fue establecida por debajo del precio de compra de 31.490 euros.

Volkswagen y el demandante recurrieron el fallo ante la instancia suprema. El fabricante porque considera que no corresponde el rembolso y Gilbert porque exige el rembolso total de la compra.

"Los obstáculos son grandes para que el Tribunal acepte daños para el cliente" porque el automóvil estaba "en condiciones de servicio" en todo momento, argumenta Volkswagen.

Los abogados de Gilbert, en tanto, creen que el fabricante "dañó deliberadamente" a su cliente y espera "una decisión clave" que servirá para todos los casos relacionados con el "diéselgate".

- Pronto, en la justicia penal -

La audiencia tiene lugar después de un juicio sin precedentes -similar a una "acción de clase" del sistema judicial estadounidense- que reunió a cientos de miles de clientes en Alemania que solicitaron una compensación por los autos con motores trucados, que formalmente terminó la semana pasada.

Según un acuerdo amistoso, Volkswagen gastará al menos 750 millones de euros para pagar entre 1.350 y 6.250 euros por vehículo a 235.000 clientes.

Es una suma que puede parecer modesta en comparación con los más de 30.000 millones de euros que ya le costó el "diéselgate" al fabricante alemán.

La mayor parte de esta suma (honorarios legales, multas e indemnizaciones) se ha gastado hasta ahora en Estados Unidos, en particular para compensar generosamente a los clientes por la recuperación de sus vehículos.

En otra demanda civil colectiva presentada en 2018 y aún en curso, un grupo de inversores reclama el reembolso por la espectacular caída en el precio de las acciones de Volkswagen.

Finalmente, en el ámbito penal este escándalo aún espera su epílogo: varios líderes del grupo, incluido el actual CEO, Herbert Diess, y el presidente del consejo de supervisión, Hans Dieter Pötsch, así como el ex jefe, Martin Winterkorn, y el ex jefe de la marca Audi, Rupert Stadler, están siendo investigados y algunos ya están en la antesala de un juicio.