Los riesgos de hacer corros en la calle durante las horas del paseo

El confinamiento impuesto tras la declaración del estado de alarma el pasado 14 de marzo ha comenzado a dar sus primeros pasos para ir levantándose poco a poco y aligerar las medidas. Primero fueron los niños y desde el pasado fin de semana ese ‘alivio’ de poder salir a la calle les ha llegado a las personas mayores y a todos aquellos adultos que quieran salir a practicar deporte. Cada uno en su franja horaria y confiando en la responsabilidad individual a la hora de que cada uno cumpla con las recomendaciones de seguridad para evitar el contagio por coronavirus.

In this photo taken with a telephoto lens, people cross the Toledo bridge in Madrid, Spain, Sunday, May 3, 2020. On Saturday, Spaniards were able to go outdoors to do exercise for the first time in seven weeks since the lockdown began to battle the coronavirus outbreak. (AP Photo/Manu Fernandez)

Esta nueva situación propiciada por la entrada en la Fase 0 del plan de desescalada del Gobierno ha dado lugar a alguna que otra escena nada recomendable. Pasó cuando se dio a los padres cierta libertad para salir con sus hijos y ha pasado ahora con los adultos. Situaciones que, todo sea dicho, no son la tónica dominante, pero que llevan a preguntarse cuál es el riesgo real de contagio entre dos personas que se cruzan en la calle.

Partiendo de la base de lo que dice la OMS sobre el contagio del coronavirus, que “se propaga principalmente de persona a persona a través de las gotículas que salen despedidas de la nariz o la boca de una persona infectada al toser, estornudar o hablar”, Fernando Simón ha asegurado, según recoge 20 Minutos, que el riesgo al cruzarse solo unos segundos es reducido.

“Cruzarse con una persona tiene un riesgo cercano a cero”, decía el director del Centro de Coordinación de Emergencias Sanitarias del Ministerio este fin de semana. El problema no es tanto que dos personas crucen sus caminos en la acera o en la calle, sino los grupos que a veces se forman. A mayor tiempo y mayor cercanía, mayor riesgo.

“Hay que intentar no reducir esta distancia de los dos metros, pero cruzarse unos segundos no debería ser un problema. Cuando empezamos a reducir la distancia y extender el tiempo, estas son las situaciones de mayor peligro”, alertaba Simón.

Es decir, que lo peligroso no está en una o varias personas caminando o corriendo que comparten espacio físico unos segundos, sino en pararse a hablar y hacer corrillos, porque, como explica el médico que se ha convertido en voz y rostro de la información del coronavirus en España, situaciones así son más dadas a no mantener las distancias y aumentar el tiempo de exposición.

Además, cabe añadir que en esta nueva fase lo que se permite es que los ciudadanos salgan a dar un paseo, a practicar a algún deporte al aire libre, pero no a reunirse en corros.

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