“Quiero salir, no aguanto más”, el grito desesperado de este niño italiano representa el de millones

El pequeño Claudio, sin pretenderlo y sin saberlo, se ha convertido en el representante del sentir millones de niños en todo el mundo. Lleva encerrado en su casa en Sicilia (Italia) desde que el Gobierno de Giuseppe Conte decretó el confinamiento de la población tras el estallido del brote de coronavirus en el norte del país a finales de febrero. Son muchas semanas de encierro, de no poder salir a la calle y no puede más, como le grita, entre lágrimas, a su madre.

Según cuenta La Repubblica, el vídeo se ha vuelto viral a través de WhatsApp y redes sociales. Grabado por su madre, Claudio, con su discurso, a puesto en palabras el cansancio de muchos otros como él. “No puedo vivir todo el día en casa, meto en la maleta todo lo que necesito y me voy con el abuelo”, dice desesperado.

Llora, grita y le argumenta a su madre que está harto, que no puede más.“Quiero salir un poco porque no puedo soportarlo más, no puedo aguantar más no ir al parque, no ir a la escuela. Estoy cansado, no puedo quedarme siempre en casa”, le explica a su madre.

Gesticula y, llegado un momento, cuando ha soltado todo lo que lleva dentro, se levanta y se va escondiéndose detrás de una cortina mientras su madre intentan explicarle, seguramente por enésima vez, que no pueden salir a la calle por el coronavirus y que se siente más viéndole así.

Para entonces el niño, de edad desconocida pero que tendrá entre cuatro y cinco años probablemente, ya ha dicho todo lo que tenía que decir y con un dramatismo propio de la edad termina diciéndole a su madre desde detrás de la cortina que quiere “estar un poco solo”.

El discurso de Claudio va más allá del berrinche de un niño por no poder ir al parque a jugar a los columpios. Es la explicación, con sus propias palabras y sin filtros, de lo que sienten una buena parte de los millones de niños que llevan semanas ‘encerrados’ en su casa, sin pisar la calle, sin poder ver a sus amigos sin una pantalla de por medio, con tareas como si fuesen al colegio y con sus padres, en muchos casos, sin prestarles la atención que reclaman porque tiene que teletrabajar. Y, encima, como dice este pequeño siciliano, no pueden siquiera ver a sus abuelos.

Ellos, los menores, son los que se enfrentan a las restricciones más duras impuestas por los gobiernos para controlar la pandemia. Que hay que cumplirlas y que son necesarias es indiscutible, pero eso no las hace menos duras. Sobre todo porque algunos menores, los de más corta edad, no entienden bien la situación. Ni siquiera comprenden qué es un virus.

Tanto en España como en Italia no puede salir salvo contadas excepciones como que sus padres no tengan con quien dejarles para ir a hacer la compra o a la farmacia. Supuestos muy específicos en los que sí se les permite abandonar el domicilio, pero siempre con la recomendación presente de que lo mejor es que no lo hagan.

Portadores silenciosos del coronavirus, se han convertido en inexistentes fuera de sus casas. En el país transalpino se habló a finales de marzo de que, dada la ralentización de la curva, se podría salir a dar paseos cortos con ellos. Sin embargo, como aclaró Maldita, en realidad no era así. Lo que se permitía era que acompañasen a su progenitor (solo uno) a la compra o a realizar tareas cerca de su casa. La redacción algo confusa del texto originó que se hablase de una relajación del confinamiento para los menores. El propio Conte lo desmintió en una comparecencia pública.

En España la petición está en el aire y el Gobierno la tiene en mente como una de las posibles relajaciones de las medidas de confinamiento en cuanto la situación lo permita. Como recogía Nius esta semana, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, reconoció hace unos días que se baraja que “los niños puedan salir a la calle, en condiciones muy determinadas, para dar paseos cortos”, pero que es algo que “no está decidido”. Lo están estudiando y todo dependerá de la evolución de la pandemia en el país. De momento, a todos los ‘Claudios’ y a sus padres no les queda otra que seguir así y armarse de paciencia. Ahora, lo que toca es quedarse en casa.

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Claudio no puede más, está harto de estar encerrado por culpa del coronavirus y solo quiere poder salir de casa. (Foto: Captura de Youtube)