Italia baraja mayo para iniciar la vuelta a una ‘nueva’ normalidad tras la reducción de contagios por coronavirus

El Ejecutivo de Giusseppe Conte ha anunciado este miércoles que las medidas impuestas para frenar los contagios por coronavirus se mantendrán hasta después de Semana Santa. Es decir, hasta el 13 de abril. Pasado ese día, según cuál sea el escenario, se estudiará de qué manera se relajan esas restricciones y si procede hacerlo. Eso sí, el Ministro de Sanidad, Roberto Speranza, ha avisado que “durante un tiempo no breve habrá que saber gestionar una fase de transición”.

En Il Corriere della Sera señalan mayo como el comienzo de una nueva normalidad para Italia tras el pico de contagios por el coronavirus. (Foto: AP Photo/Alessandra Tarantino)

Esta afirmación del ministro entronca con lo adelantado este martes por Il Corriere della Sera. El diario italiano publicaba un día antes del anuncio de la prórroga de las medidas que el Gobierno italiano está barajando distintas opciones para que el país pueda ir recuperando poco a poco la normalidad tras haber comprobado cómo baja la curva de contagio.

El número de nuevos casos diarios se ha reducido casi a la mitad, pero el de muertos sigue siendo de cientos al día. De ahí que esa normalidad de la que se habla no tenga nada que ver con la vida de los italianos antes de esos últimos días de febrero en los que se declaró el primer foco en el norte del país. Será una nueva normalidad en la que los ciudadanos podrán ir saliendo de su confinamiento poco a poco.

La fecha que señalan en Il Corriere della Sera y que recoge El Confidencial es principios de mayo, después del puente y estará supeditada, obviamente, a la evolución de las cifras en estas semanas que faltan hasta ese día.

El primer plazo marcado por el Ejecutivo de Conte para revisar las medidas impuestas a día de hoy es el 18 de abril, de cara a la segunda quincena del mes. Los primeros en poder volver a salir a trabajar serán las actividades empresariales que se quedaron fuera de la lista de ‘esenciales’ y que estaban permitidas antes del cierre total. Eso sí, se les permitirá reabrir, pero con condiciones: distancia de seguridad y equipos de protección para todos.

El siguiente paso, señala la periodista Fiorenza Sarzanini en su crónica, sería el regreso de los trabajos que no impliquen contacto directo con los clientes. El ejemplo es el de talleres de reparación o artesanos. Y después negocios relacionados con la estética como peluquerías.

Para el final de esta reapertura gradual quedarían espacios de ocio como bares y restaurantes, pero también otros como los gimnasios. Para ellos no hay fecha, pero sí condiciones. El metro de distancia entre los clientes y con el personal que les atiende será obligatorio además de la recomendación de mascarillas.

Nada se sabe aún de otros ámbitos relacionados con el ocio y la cultura como cines, teatros, conciertos o, incluso, ir a la playa o los eventos deportivos. Todo eso aún parece muy lejano en el tiempo. Habrá que espera y estudiar en qué condiciones puede hacerse. Porque el objetivo una vez controlada la curva es que esta no vuelva a dispararse.

De momento la única ‘relajación’ en la normativa es la de permitir a los niños salir, de uno en uno y acompañados de un único adulto, sin correr, sin acudir a parques o zonas de juego y cerca del domicilio, como recoge Il Sole 24 Ore.

Más historias que te pueden interesar: