El coronavirus se ensaña con Europa, China empieza a ver el final del túnel

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El mundo intenta protegerse ante la continua expansión del coronavirus

El nuevo coronavirus superó este jueves la cifra de 100.000 afectados en Europa y 10.000 en Estados Unidos, mientras que Italia superaba la cifra de mortalidad de China, el país donde todo empezó y que empieza cautamente a ver la luz al final del túnel.

Los países europeos sufren de lleno el embate del COVID-19, pero la inquietud también crece inexorablemente en el resto de planeta, a punto de llegar a la cifra de 10.000 muertos.

Pekín reportó solamente 34 casos nuevos en las últimas 24 horas, todos ellos "importados". Oficialmente, pues, ningún chino contrajo la enfermedad por contacto local.

En cambio Europa, confinada y con la policía patrullando en muchas de sus ciudades, ya cuenta cerca de la mitad de los muertos en todo el mundo, más de 4.700.

En Italia murieron 427 personas en las últimas 24 horas, por lo que ya son 3.405 los fallecidos, por delante de los 3.245 que reportó China.

En Francia hay casi 5.000 hospitalizados, un millar de ellos en reanimación, y en España, los decesos subieron un 30%, hasta casi 800 en total.

En el mundo hay más de 230.000 afectados por este coronavirus que se transmite más rápidamente que la gripe y que puede permanecer agazapado, sin presentar síntomas, durante muchos días.

"Si dejamos que el virus se propague como un incendio forestal, especialmente en las regiones más vulnerables del mundo, matará a millones de personas", dijo el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Aunque afecta sobre todo a las personas mayores con otras patologías, el COVID-19 no distingue clases sociales. El príncipe Alberto de Mónaco dio positivo, así como el negociador jefe de la Unión Europea para el Brexit, Michel Barnier.

Los balances recogidos por la AFP son probablemente muy inferiores a la realidad, porque el virus es un enemigo invisible, pero los efectos sociales y económicos ya son palpables, devastadores.

El Banco Central Europeo anunció 750.000 millones de euros en ayudas, y las autoridades monetarias estadounidenses y el gobierno de Donald Trump proclamaron montos incluso superiores.

Europa vivirá un declive económico "considerable", advirtió la jefa del BCE, Christine Lagarde.

Un ejemplo extremo de la hecatombe económico es el sector aéreo comercial, que necesitará como mínimo 200.000 millones de dólares en ayudas directas, advirtió la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

- Poner a prueba -

Con más o menos orden y coordinación, los gobiernos ordenan incautar material esencial para luchar contra la pandemia, repatrian a sus ciudadanos sorprendidos en el extranjero, o atienden como pueden las innumerables peticiones de ayuda que imploran todos los sectores económicos.

India ensayará un toque de queda el próximo domingo, entre las 07H00 y las 21H00 para "poner a prueba" la voluntad de sus 1.300 millones de habitantes para enfrentar un enorme desafío sanitario y social, anunció el primer ministro, Narendra Modi.

Los italianos dan consejos al mundo entero. "Protégete, te lo ruego. No escuches a los que sostienen que no es nada", tuiteó la monja Linda Maresca.

Los cruces de acusaciones aumentan. "Habría ido mucho mejor si nos hubiéramos enterado de todo esto unos meses antes, esto podría haberse contenido en una región de China de donde salió", afirmó Trump.

"La culpa es de China y la libertad de expresión sería la solución", declaró el hijo del presidente brasileño, Eduardo Bolsonaro.

China multiplica ahora el envío de material y de expertos a numerosos países, y no duda en replicar ante esas acusaciones, que considera infundadas.

- Silencio angustiante -

La UE ya ha empezado la repatriación de decenas de miles de ciudadanos de sus países miembros varados en el mundo.

Otros aguardaban con angustia, como Verónica Lorenzini y Paulina Moya, madre e hija chilenas, bloqueadas en Nueva Delhi, a volver a Santiago.

Chile, que sacará al ejército a la calle, decretó incluso cuarentena para la remota isla de Pascua, y pospuso su referéndum constitucional al 25 de octubre.

En Reino Unido, donde se superó el umbral de los 100 muertos, las autoridades ordenaron el cierre de las escuelas a partir del viernes y algunas estaciones de metro.

El primer ministro, Boris Johnson, aseguró que si la población sigue las indicaciones y restringe el contacto social, el país puede experimentar una mejora en doce semanas.

En total, más de 500 millones de personas están confinadas en sus casas, según un recuento de la AFP.

"¡Lo único que me angustia, es el silencio!", decía el octogenario Roberto Fichera en Roma. "No se oye un ruido, ni un coche, las calles están vacías... Cuando sales a andar y oyes unos pasos detrás, casi tienes miedo y te das la vuelta nervioso".

Italia prolongará sin duda las medidas de confinamiento, previstas hasta el 3 de abril, y en parecidos términos se pronunció Francia y España.

El presidente Emmanuel Macron mostró su desaprobación ante el comportamiento de sus conciudadanos.

"La gente sigue yendo al parque, a la playa o se precipita a los mercados abiertos" criticó.

En Alemania, donde se confirmaron más de 10.000 casos, la canciller Angela Merkel pidió a sus conciudadanos que respeten las recomendaciones de limitar los desplazamientos, "imprescindibles para salvar vidas".

- "Histeria" -

En América Latina el virus mantiene su avance, y ya es responsable de más de 1.700 contagios y casi 20 muertes.

Este jueves Brasil anunció el cierre de sus fronteras terrestres, excepto con Uruguay, durante 15 días.

México anunció su primer muerto, Nicaragua, El Salvador, sus primeros infectados.

Además de combatir el desaliento y el pánico, los gobiernos intentan no descuidar la búsqueda de un posible remedio a la pandemia.

Estados Unidos aprobó ensayar un medicamento antimalaria, anunció Trump. China o Rusia también prueban posibles vacunas, en animales o seres humanos.

El goteo de suspensiones de campeonatos deportivos continúa. La liga turca de fútbol fue suspendida, la Premier inglesa prolongó su suspensión hasta el 30 de abril, los grandes premios de F1 de Holanda, España y Mónaco también fueron cancelados.

El Festival de cine de Cannes, previsto para mayo, también fue aplazado.