Qué hay detrás de los cambios en la forma de contar el número de contagios por coronavirus

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El coronavirus COVID-19 sigue causando estragos en las sociedades y la alarma por su posible contagio aumenta. Más allá de China, su gran epicentro, los casos se están multiplicando en países como Italia, Corea del Sur o Irán, que ya cuentan con varias víctimas mortales. Crece por tanto su influencia en el mundo, mientras que los expertos tratan de determinar la tendencia del virus: ¿sigue aumentando o está empezando a remitir?

Lo cierto es que aún no se sabe porque la metodología para contar los casos se ha vuelto a cambiar una vez más en China, lo que supone la sexta vez que se produce esta situación desde el 15 de enero. Unas modificaciones que dificultan el seguimiento de la trayectoria del virus, tal y como señala BBC Mundo.

Irán es uno de los países más afectados por el coronavirus en los últimos días. (AP Photo/Ebrahim Noroozi)
Irán es uno de los países más afectados por el coronavirus en los últimos días. (AP Photo/Ebrahim Noroozi)

Al comienzo del brote se contaban los casos que eran confirmados por una prueba de laboratorio que certificaba que la enfermedad se encontraba en el individuo. Para que el caso fuese confirmado debía cumplir además una serie de criterios entre los que se incluía tener neumonía.

Poco después se cambió el criterio y ya no era necesaria la prueba del laboratorio. Se determinaba por vía clínica a través de una tomografía computarizada. La falta de equipos técnicos y máquinas así como la casi certeza de que los pacientes internados con unos síntomas claros estaban contagiados de coronavirus hacía innecesaria la prueba de confirmación. Se trataba así de liberar un poco los laboratorios e ir de casa en casa tomando la temperatura y haciéndole la prueba solo a aquellos que tenían fiebre.

El cambio más reciente (el tercero en una semana en Wuhan) volvía a instaurar la prueba de laboratorio para poder contar un nuevo caso. Pese a que ha habido voces que acusaban a China de hacer todas estas modificaciones para poder manipular la información, lo cierto es que estos procedimientos son bastante comunes cuando hay una epidemia.

Prueba y error

Normalmente las primeras definiciones no son muy fiables porque se hacen solo con la información que proporcionan los primeros casos. A medida que van aumentando los afectados se va teniendo más información sobre tendencias y patrones y va mejorando la respuesta.

Algunos expertos consultados por BBC Mundo también señalan que la definición variará dependiendo de si se quiere poner el foco en aumentar la sensibilidad a la enfermedad o a aumentar la especificidad.

Una enfermera trabaja en un hospital con varios pacientes de coronavirus. (Xiao Yijiu/Xinhua via AP)
Una enfermera trabaja en un hospital con varios pacientes de coronavirus. (Xiao Yijiu/Xinhua via AP)

Un ejemplo que muestra el necesario cambio de criterio es que al principio se buscaba a personas que hubieran visitado el mercado de Wuhan en el que se originó el brote y que presentaran neumonía. A tenor de los resultados observados, los investigadores se dieron cuenta que no era necesario haber visitado el sitio o tener los síntomas de la neumonía para estar contagiado de coronavirus, ya que en algunos pacientes se presentaban dolencias más leves.

Así pues, no parece fácil poder lograr una forma efectiva de contar los casos y solo la experiencia del avance de la enfermedad va dando las claves para obtener las cifras más precisas. En este sentido, los próximos días pueden ser decisivos para saber si el COVID-19 empieza por fin a remitir.

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