Coronavirus: más aislado frente a la crisis, Bolsonaro tergiversa el mensaje del director de la OMS

Marcelo Silva de Sousa

RÍO DE JANEIRO.- El Ministerio Público brasileño reforzó el aislamiento del presidente Jair Bolsonaro frente a la crisis del Covid-19. El Fiscal General, Augusto Aras, anticipó que irá a la Justicia en caso de que el presidente avance por decreto con un "aislamiento vertical" (restringido a grupos de riesgo), mientras la pandemia del coronavirus avanza y ya se se registran 159 muertos y más de 4500 enfermos en el país.

Cada vez más solitario dentro y fuera del país entre quienes impulsan relajar medidas de restricción, Bolsonaro tergiversó al director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, y dijo que la entidad defiende la vuelta al trabajo.

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"Si el presidente llegara a bajar un decreto contrariando la orientación de la horizontalidad [del aislamiento], todo eso es pasible de apreciación judicial. El propio Ministerio Público podrá recurrir a la vía judicial", dijo Aras, en una entrevista publicada hoy por el diario O Globo.

El Fiscal General, indicado en el cargo por Bolsonaro, había sido cuestionado en los últimos días por otros fiscales y por políticos debido al silencio frente a la actitud del derechista en la pandemia. Anoche, el ministerio del Supremo Tribunal Federal Marco Aurelio Mello pidió a Aras que analice una denuncia presentada por un diputado federal contra Bolsonaro, debido a al historial de "reiteradas declaraciones irresponsables" sobre la enfermedad Covid-19.

Aras dijo en la entrevista con O Globo que las manifestaciones de Bolsonaro están protegidas por la libertad de expresión y por la inmunidad del cargo, pero dejó claro que en caso de que decida avanzar con un decreto que contraríe las recomendaciones de la OMS y de su propio ministerio de Salud podrá presentar cargos en la justicia.

En los últimos días Bolsonaro ha propuesto el aislamiento "parcial" o "vertical" como alternativa para moderar el impacto de la crisis en la economía, pese a que especialistas cuestionan la efectividad de esa medida, que ningún país ha puesto en marcha.

El gobierno brasileño preparaba la semana pasada una campaña publicitaria llamada "Brasil no puede parar", impulsando ese plan para que el país "vuelva a la normalidad". Sin embargo, una jueza federal puso un freno al gobierno al suspender la publicidad, resaltando el riesgo de amplificar mensajes que no estén alineados con las recomendaciones consensuadas por las autoridades sanitarias y científicos.

Un discurso oportuno

Esta mañana Bolsonaro tergiversó al director de la OMS al asegurar que la entidad defiende ahora la vuelta al trabajo, supuestamente alineado con él.

El director de la OMS había pedido el lunes una acción enérgica de los gobiernos para asistir a las personas aisladas en lugares pobres del mundo que han perdido su fuente de renta tras el parate de actividades, pero sin pedir el fin de cuarentenas.

"Soy de África, sé que mucha gente tiene que trabajar cada día para ganar su pan. Y el gobierno debe tener en cuenta esa población. Si limitamos movimientos, cada país debe responder a esa cuestión", dijo el director de la OMS.

Bolsonaro, sin embargo, se valió de ese trecho del pronunciamiento para distorsionar el mensaje. "Yo soy un genocida por defender el derecho de que ustedes puedan llevar un plato de comida a su casa. Él [Ghebreyesus] dijo la verdad. Me pareció sensacional el discurso de él. Mis felicitaciones: la OMS se asocia a Jair Bolsonaro", ironizó el presidente.

"Si el virus mata, el hambre también mata", agregó el presidente.

Tensiones

El avance de la crisis del coronavirus y las diferencias entre cómo lidiar con ella ya son inocultables dentro del gobierno federal. El ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, lo admitió ayer.

"Las tensiones son normales frente al tamaño de la crisis", aseguró Mandetta, quien insistió en que la recomendación del Ministerio de Salud es mantener el "mayor grado de aislamiento social". El ministro recalcó que todas las decisiones del ministerio estarán guiadas por la "técnica" y la "ciencia", una forma de diferenciarse del Presidente sin criticarlo.

Frente a las tensiones entre el área de Salud y Presidencia, el gobierno determinó ayer un cambio en estrategia de comunicación. El ministerio de Salud ya no participará más de las conferencias de prensa, y la comunicación pasará estrictamente por el palacio del Planalto.

Esta mañana, frente a la residencia oficial de la Alvorada, Bolsonaro fue recibido por seguidores que le recordaron la fecha de hoy, el 31 de marzo, aniversario del golpe militar de 1964.

"Hoy es el día de la libertad", celebró el líder ultraderechista.

El diálogo con los periodistas se cortó abruptamente. Luego de que el Presidente invitara a uno de sus seguidores a hostilizar a la prensa, los periodistas abandonaron el corral de prensa y dejaron a Bolsonaro solo frente a sus seguidores.