Corea del Norte continuó sus pruebas de misiles balísticos y el Sur no tardó en replicar

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La situación parece escalarse entre las dos Coreas, después que el Norte enviará un misil balístico hacía el mar japonés. Un lanzamiento al que respondió el Sur tras disparar otro cohete desde un submarino. Las tensiones en la región parecen escalar desde 2019 y el fracaso de las discusiones en la cumbre de Hanói.

Este miércoles 15 de septiembre, la tensión subió de nivel entre Corea del Norte y del Sur. Pyongyang habría lanzado de prueba dos misiles balísticos que cayeron en la zona económica marítima exclusiva japonesa, según Corea del Sur y Japón. Los dos proyectiles alcanzaron unos 800 kilómetros de distancia a una altitud de 60 kilómetros.

Estas pruebas coincidieron con la visita a Seúl del canciller chino Wang Yi. Es un hecho extraordinariamente inusual que Corea del Norte provoque a su vecino sureño mientras su mayor aliado y proveedor de ayuda está en misión diplomática en el territorio.

Wang Yi aprovechó su visita a la región sureña para subrayar la importancia de todos los países implicados en la región para que reduzcan sus actividades militares y “contribuyan a la paz y estabilidad de la península coreana”, apuntando que “no solo Corea del Norte, sino también otros países están llevando a cabo actividades militares” en la región.

Pocas horas después del despliegue de misiles norcoreanos, el vecino sureño anunció que también había lanzado un misil balístico desde un submarino (SLBM) a unos 100 kilómetros al suroeste de Seúl, en lo que pareciera ser una respuesta al test norcoreano. Suposiciones confirmadas por el presidente surcoreano, Moon Jaie-in, ante los oficiales presentes durante la prueba.

Sin embargo, Moon añadió que “en cualquier caso, nuestra capacidad mejorada de misiles puede ser un elemento disuasorio certero para las provocaciones de Corea del Norte”. El gabinete de Moon anunció en un comunicado tras el lanzamiento del SLBM que el proyectil había logrado alcanzar la distancia esperada y que golpeó “con precisión” el objetivo marcado, sin dar más detalles.

Una escalada militar en la zona

Ese lanzamiento del SLBM no sería la primera prueba concluyente que Seúl realiza. Fuentes militares habían filtrado a los medios que un primer ensayo satisfactorio se logró dos semanas antes de este 15 de septiembre. Esto convertiría a Corea del Sur en el octavo país del mundo en poder lanzar misiles SBLM, junto con Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, China, India, Francia y Corea del Norte.

Lo preocupante para los norcoreanos es que ahora con el alcance del arsenal balístico de Corea del Sur, ella se convirtió en un enemigo mucho más peligroso. La balística SLBM puede ser disparada desde un submarino, lo que hace que sea muy difícil detectar el punto de lanzamiento.

La hermana del líder norcoreano, Kim Yo-jong, amenazó directamente al presidente surcoreano de “una destrucción completa” de las relaciones bilaterales, después de la respuesta de Seúl, reprochándole a Moon por haber calificado las pruebas norcoreanas como “una demostración provocadora”.

Kim Yo-jong afirmó que Corea del Norte está desarrollando su capacidad militar en el único sentido de defenderse en caso de ataques, y sin apuntar a un país especifico. También recordó que Corea del Sur hacía lo mismo sin ningún problema, acusando al Sur de “hipócritas” por desarrollar armamentos modernos mientras piden conversaciones para calmar las tensiones entre los dos países.

¿Una escalada de tensión imparable?

El pasado fin de semana Corea del Norte ya había anunciado que habían disparado un misil de crucero recién desarrollado. Expertos afirman que el país está desarrollando sus sistemas de armamento para presionar a Estados Unidos con la esperanza de obtener un alivio en las sanciones económicas destinadas a obligarlo abandonar su arsenal nuclear.

Esas sanciones, elevadas desde 2019 tras el fracaso de la cumbre de Hanói, truncaron las discusiones entre los dos bloques, quienes desde luego parecen provocarse con diferentes despliegues militares en la región.

A esto también se debe sumar el reporte del Organismo Internacional de Energía Atómica publicado a finales de agosto, donde se alertaba que Pyongyang había reactivado en el transcurso del año una de sus plantas nucleares para crear combustible, que podría ser utilizado para desarrollar armamento nuclear.

Estados Unidos sancionó firmemente el más reciente despliegue de misiles norcoreanos, a pesar de que estos últimos meses no habían dejado de insistir sobre una reunión con Corea del Norte, “donde y cuando sea”. Un llamamiento que hasta ahora no tuvo respuesta.

En agosto, Pyongyang también rompió las comunicaciones telefónicas con su vecino sureño, después de que Seúl y Washington siguieran con sus ejercicios militares en la región.

Con AP, EFE y Reuters

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