Copa del Mundo | Los comentarios homófobos de un embajador catarí provocan indignación

La Copa del Mundo de Catar, sumida en la polémica antes de su inicio, vuelve a la palestra por los comentarios homófobos de su embajador Khalid Salman, antiguo jugador de la selección nacional. En una entrevista con la televisión alemana ha calificado la homosexualidad de pecado y desviación mental, según la interpretación de la ley islámica que rige en su país.

"La homosexualidad es pecado y es una enfermedad mental"

"Van a venir muchas personas a Catar durante la Copa del Mundo. por ejemplo homosexuales. Lo más importante es que quienes acepten venir aquí tendrán que aceptar nuestras reglas. La homosexualidad es algo prohibido. "No soy un musulmán estricto, pero es pecado, es pecado y una enfermedad mental", declaró Khalid Salman, embajador oficial de la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022.

Los comentarios han causado indignación en Alemania y en otros países. La ministra alemana del Interior las calificó de "terribles" y dijo que el primer ministro de Catar había prometido "garantías de seguridad" para los hinchas del colectivo LGBT.

Alemania pide "garantías de seguridad"

"Por eso esa garantía de seguridad era tan importante para mí. El Primer Ministro me la dio, y no tengo nuevas indicaciones por su parte de que algo haya cambiado. Por supuesto, esos comentarios son horribles y esa es también la razón por la que estamos trabajando para que, con suerte, las cosas mejoren en Catar en el futuro." declaró Nancy Faeser, ministra del Interior de Alemania y encargada de Deportes.

Duras condenas a las personas LGBT

La legislación catarí castiga con penas de hasta 10 años de cárcel las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo, condenas aún más duras para los musulmanes que pueden incluso ser sentenciados a muerte. En Zúrich, Suiza, decenas de personas organizaron una protesta ante el museo de la FIFA.

¿Un brazalete arcoíris en los estadios?

Varias selecciones que participan en el torneo se han mostrado dispuestas a llevar un brazalete arcoíris como respuesta a la criminalización de las personas LGTBI en el emirato.

Quedan poco menos de dos semanas para que comience el Mundial de Fútbol en Catar, una dictadura que no respeta los derechos humanos, con leyes que discriminan a las mujeres y a los colectivos LGTBQ.