Convirtiendo los posos del café en biocombustible

By Shanegenziuk – Own work? http://groundtoground.org, CC BY-SA 3.0
By Shanegenziuk – Own work? http://groundtoground.org, CC BY-SA 3.0

Mucha gente dice que el café es “su gasolina”. Se refieren a que hasta que no se toman una taza de café no se encuentran a pleno rendimiento. Pero, ¿y si esa frase pudiese ser literal, y significar que emplean biodiésel obtenido a partir de los posos del café? Esto es lo que se presenta en un artículo reciente.

Si queremos ser precisos – que siempre deberíamos serlo – ya se realiza este tratamiento. Ya se obtiene biodiésel de los posos de café. Lo que se propone es una técnica que mejora el rendimiento, abarata los costes, simplifica el proceso y evita ciertos residuos químicos.

[Te puede interesar: Elegir entre cerveza o café puede hacerte envejecer]

Antes de entrar en el proceso en sí, conviene explicar qué ventaja tiene esta idea. Los biocombustibles son una alternativa a los combustibles fósiles. Pero no están libres de problemas. Las críticas más habituales que se les hacen es la cantidad de terreno que necesitan y agua que requieren. Que hay que restarle a, por ejemplo, la agricultura. En muchos casos la cosa es aún peor, ya que las plantas que se emplean tienen aplicaciones en alimentación humana.

Así que utilizar restos de preparar café no parece mala idea. Porque son restos, y porque el poder calorífico – la potencia del biocombustible que se obtendría – es muy alta. La parte negativa es que el proceso es largo en tiempo, costoso en recursos y genera residuos peligrosos.

[Te puede interesar: Con los restos de fabricar cerveza se pueden crear huesos]

Aquí es donde entra el artículo que citábamos al inicio de esta entrada. Los investigadores han conseguido mejorar la técnica y eliminar el primer paso. La práctica “tradicional” consiste en calentar los posos de café junto a hexano, un hidrocarburo que sirve para extraer los aceites de los posos del café. Tras este periodo de cocción, que dura entre una y dos horas, se deja evaporar el hexano, y se pasa a tratar los aceites obtenidos.

La técnica nueva evita la utilización de hexano completamente. Mediante un proceso químico – denominado transesterificación in situ – se puede pasar directamente a transformar los aceites contenidos en los posos del café en biodiésel. Esto acorta muchísimo el proceso, pasando de horas a unos diez minutos. Y como no se emplea hexano, no se tienen los residuos derivados de su uso.

Visto así, parece muy bonito, incluso demasiado. Usar los posos del café que nos tomamos cada mañana – o más veces al día – para obtener combustible. Y en cierta forma lo es. Los posos deben ser conservados y tratados de determinada manera, y por eso la idea es emplear los de cafeterías y cadenas de alimentación de cierto tamaño, que puedan asegurar una cantidad de posos “frescos” y listos para extracción. Pero incluso con esta pequeña limitación, la idea no deja de ser interesante.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente