Continúan las búsquedas pero la esperanza disminuye tras el naufragio en el Ártico ruso

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Naufragio de un pesquero ruso

Las operaciones de búsqueda continuaban por aire y mar este martes para intentar encontrar a diecisiete pescadores rusos desaparecidos tras su naufragio en el Ártico, a pesar de las pocas posibilidades de localizarlos.

"Continuamos oficialmente la operación de búsqueda", dijo a la AFP Alexéi Kravshenko, portavoz de Rosmorrechflot, la agencia rusa de transporte marítimo y fluvial.

Precisó que en la zona se desplegaron dos barcos, así como un avión de búsqueda AN-74.

Un representante de los servicios de rescate, entrevistado por la agencia de noticias TASS, dijo bajo cubierta del anonimato que "no hay casi ninguna posibilidad" de encontrar los cuerpos de los desaparecidos.

"Los barcos pesqueros rastrillaron unos 500 km2. No arrojó ningún resultado", agregó la fuente.

Otra fuente, también citada por TASS, señaló que los diecisiete marineros seguramente están muertos porque no podrían haber soportado más de 30 minutos en el agua helada.

Un representante de los servicios de rescate, citado por la agencia Ria Novosti y también bajo cobertura del anonimato, indicó que los restos se encontrarían a unos 130 metros de profundidad y que un aparato de búsqueda submarina llegaría pronto al sitio para localizarlo.

El barco "Onega", con base en Múrmansk, un gran puerto en el Ártico ruso, lanzó señales de socorro en las primeras horas del lunes antes de hundirse frebte a las costas del archipiélago de Nueva Zembla, en el mar de Barents, donde estaba pescando en medio de una tormenta.

Dos marineros, de una tripulación de 19, habían sido rescatados minutos después del naufragio, entre fuertes vientos y temperaturas por debajo de los -20ºC.

El barco, cubierto de hielo, se hundió cuando la tripulación levantó una red con una captura. Luego dio una vuelta de campana, dijeron las autoridades.

Este martes se declaró un día de luto en la región de Múrmansk.

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