Conte ataca a gobernadores rebeldes que quieren acelerar desconfinamiento en Italia

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, atacó este jueves con severidad a los gobernadores de las regiones que desafían a su gobierno anticipando las medidas nacionales para levantar el confinamiento impuesto por la pandemia.

"Se trata de decisiones ilegítimas", advirtió Conte, que teme un nuevo aumento de los contagios, tras registrar en tres meses casi 28.000 muertes por coronavirus.

En una intervención ante el Parlamento, el primer ministro italiano explicó que no se pueden reabrir todas las actividades económicas y volver a la normalidad, como piden algunos gobernadores.

Varias regiones, entre ellas algunas gobernadas por la oposición de ultraderecha, presionan para que se alivien más rápidamente las medidas de contención debido a la grave crisis económica que ha desatado la parálisis del país.

El ultraderechista Matteo Salvini, que encabeza a los rebeldes, decidió "ocupar" el Parlamento y dormir en sus recintos como gesto de protesta contra las medidas de desconfinamiento gradual anunciadas por Conte para la llamada Fase 2 y que arrancan el 4 de mayo.

La región de Calabria, al extremo sur de la península, gobernada por Jole Santelli, del partido de Silvio Berlusconi Forza Italia, aliado de Salvini, autorizó este jueves la reapertura de bares, restaurantes y alojamientos rurales, siguiendo el ejemplo de Véneto (norte), gobernado por el ultraderechista Luca Zaia, de la Liga, quien autorizó la apertura también de algunas tiendas.

"No podemos comprometer los esfuerzos realizados hasta ahora con iniciativas apresuradas durante esta fase delicada. Pasar de 'cerrar todo' a 'reabrir todo' sería un riesgo que comprometería irreversiblemente todos nuestros esfuerzos", explicó Conte.

Si la tasa de contagio (R0) en Italia, que actualmente se encuentra entre 0,5 y 0,7, vuelve a subir a 1, las unidades de cuidados intensivos se llenarían otra vez, advirtió.

- La delicada fase 2 -

Según el comité de expertos que asesora al gobierno, la reapertura simultánea de actividades económicas, escuelas y lugares de sociabilidad conduciría a "un aumento exponencial incontrolado de contagios".

En su discurso ante el parlamento, que fue varias veces aplaudido por sus aliados y en otras abucheado por la oposición, Conte precisó que a partir del lunes más de cuatro millones de trabajadores volverán a sus trabajos, un reto que obliga a disponer de controles sanitarios para detectar nuevos brotes de la epidemia.

"Estamos todavía en plena pandemia, lo deben saber los ciudadanos", recalcó.

Italia se prepara a encarar la delicada fase 2 con una serie de datos relativamente positivos.

"La propagación del virus se ha desacelerado, la presión sobre nuestro sistema de salud también se ha reducido", explicó este jueves el neumonólogo Luca Richeldi, miembro del comité científico que asesora al gobierno.

El médico señaló que en las últimas dos semanas, gracias a las medidas de contención, "el número de muertes se redujo a la mitad, mientras que el de los curados se duplicó".

"Hemos reducido significativamente el número de pacientes hospitalizados en los últimos 15 días e incluso en el último mes. Eso nos indica que vamos por la dirección correcta", recalcó.

Italia registró este jueves 4.693 personas más recuperadas del virus y 1.694 pacientes todavía en cuidados intensivos (101 menos que el miércoles).

En las últimas 24 horas murieron 285 personas por covid-19 por un total de 27.967 decesos desde el inicio de la pandemia.

Según los datos presentados por el Instituto Superior de Salud, el 30% de los casos en Italia son asintomáticos o presentan síntomas leves.

El 17,2% de los contagiados se encuentra en estado grave y el 1,9% en estado crítico. Uno de cada diez pacientes es un profesional de la salud.