Habrá contagiados de Covid-19 entre los vacunados y es normal

·5 min de lectura
Lumen Field Event Center in Seattle, Washington, uno de los multiples centros de vacunación masiva que se han establecido en Estados Unidos | Imagen Lindsey Wasson/Reuters
Lumen Field Event Center in Seattle, Washington, uno de los multiples centros de vacunación masiva que se han establecido en Estados Unidos | Imagen Lindsey Wasson/Reuters

La campaña mundial de vacunación para hacer frente a la COVID-19 se ha convertido en un constante aluvión de noticias e informaciones. El trabajo de los investigadores ha desembocado en cientos de estudios y artículos científicos, a los que hay que sumar su análisis y comunicación en los medios, las afirmaciones de todo tipo de expertos (incluso los de otros campos), las interminables opiniones en redes sociales o los comentarios en blogs y webs. En definitiva, una incesante cascada de actualidad que, en muchos casos, se convierte en infoxicación porque no llega acompañada de la siempre necesaria divulgación. Quizá si la información que recibimos estuviese aliñada con una buena dosis de explicaciones y aclaraciones no habríamos asistido a tantos malentendidos y tergiversaciones sobre las diferentes vacunas, su administración, sus mecanismos de funcionamiento, su eficacia o incluso su seguridad. El mundo ha superado ya los 300 millones de dosis inoculadas y, a estas alturas, puede resultar conveniente hacer un rápido repaso de algunos errores de concepto que el público en general tiene sobre las vacunas y, en la medida de lo posible, adelantarnos con la explicación de algunos acontecimientos que, a buen seguro, van a ocurrir en los próximos meses.

De esta manera, the Atlantic publicó hace unos días un aclarador artículo titulado “No se sorprendan cuando las personas vacunadas se contagien” en previsión de la idea errónea de que las vacunas no funcionan simplemente porque alguien vacunado se haya contagiado. El mejor ejemplo es Estados Unidos, el país que más dosis ha administrado en el mundo, superando ya los cien millones. Desde algunos medios, sobre todo conservadores, se empezaron a publicar alertas de personas que se habían contagiado incluso después de haber sido vacunadas, lanzando un mensaje confuso a la población en lugar de explicar que es algo completamente normal y que no es motivo de preocupación.

Empecemos aclarando que las vacunas más utilizadas hasta el momento, Pfizer, Moderna y AstraZeneca, necesitan una segunda dosis y no ofrecen su mayor eficacia hasta que pasan un par de semanas después de la segunda inyección. Mientras tanto, la protección que otorgan es limitada por lo que se deben extremar las medidas que ya conocemos. Pero aún cumpliendo con los requisitos y plazos establecidos, las vacunas resultan de gran ayuda pero no son infalibles. Recuerden esto: estar vacunado solo significa que tienes más protección, pero no significa que seas inmune.

Las vacunas ayudan a nuestro organismo a preparar una respuesta contra el virus sin que pueda tener tiempo de desplegar todo su arsenal ofensivo. Siguiendo las instrucciones de las vacunas, nuestro sistema inmunitario desarrolla un arsenal de moléculas y diferentes células para sofocar el virus sin que aparezcan los síntomas de la enfermedad. Sin embargo, a veces el virus consigue zafarse de esta primera línea de defensa y comienza la lucha. En una carrera contrarreloj el virus se apresura a copiarse a sí mismo mientras que nuestro sistema recluta más defensores. “Cuando más se prolongue esta pelea, más probabilidades hay de que se manifieste la enfermedad”, explica Ali Ellebedy, inmunólogo de la Universidad de Washington.

Desde que se inició la campaña de vacunación a mediados de diciembre, el porcentaje de infecciones surgidas entre los vacunados con dos dosis ha sido relativamente bajo, lo que indica que la protección que otorgan las vacunas es muy alta, pero no debemos olvidar que no es una eficacia del 100% y que, conforme aumente el número de personas vacunadas, los contagiados entre vacunados irán también aumentando. Los grupos antivacunas seguro que aprovecharán esta nueva situación para lanzar sus mensajes y proclamas, por lo que será importante tener esto en mente cuando aparezcan.

Otro aspecto fundamental es que las principales vacunas que estamos utilizando en estos momentos fueron diseñadas para combatir la variante original del SARS-CoV-2 y parecen ser un poco menos efectivas contra algunas de las nuevas versiones del virus. Esto significa que los vacunados poseen algo menos de protección frente a esas nuevas variantes (B.1.1.7, B.1.351, P1 y Cluster 5). Por ahora, estas variantes problemáticas aún no han dejado obsoleta a ninguna de las vacunas actuales pero los virus mutan constantemente y cuantas más variantes surjan, más probabilidades hay de que aparezca una que pueda saltarse la protección de las vacunas.

En definitiva, los contagios y enfermos por coronavirus continuarán ocurriendo, incluso cuando las vacunas hayan alcanzado porcentajes altos de protección. El primer objetivo de la vacunación no es la erradicación (esto solo se ha conseguido en una ocasión y después de muchas décadas de trabajo) sino una distensión de los síntomas y efectos donde seres humanos y virus coexistan con un riesgo de enfermedad en un nivel bajo y tolerable. Esto nos lleva a un punto final muy importante: aunque no consigamos eliminar por completo la enfermedad, sí podemos disminuir (y mucho) su letalidad. Aunque las vacunas no sean un escudo completamente infalible, su eficacia está siendo muy alta y además nos regalan otra gran ventaja: entre los vacunados ha descendido radicalmente el número de Covid grave, hospitalizaciones y fallecimientos. Esto significa que aunque los vacunados no estén totalmente exentos de contagio o enfermedad, la gravedad que despliega el coronavirus es mucho menor.

Más historias y noticias importantes sobre COVID-19 en Yahoo:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente