El consorcio LifeWatch lleva a la ONU acciones para frenar la pérdida de biodiversidad

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Sevilla, 15 sep (EFE).- El consorcio paneuropeo LifeWatch ERIC, organizador del plenario sobre biodiversidad en la Cumbre de la Ciencia de Naciones Unidas, que se celebra en Nueva York, ofrecerá este viernes sus trabajos con el "big data", entre otras herramientas, para impulsar acciones globales que contribuyan a preservar los ecosistemas.

Con sede en Sevilla, el consorcio presentará en la Cumbre ejemplos de sus nuevas tecnologías digitales y sistemas de investigación para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que es la organizadora del plenario global sobre biodiversidad, en el que colaboran el Gobierno de España y la Junta de Andalucía.

En este foro expondrán sus experiencias y criterios sobre "qué funciona, qué falta y qué mejorar" cuarenta representantes y expertos de organizaciones mundiales, instituciones, gobiernos y directores de centros científicos y consorcios de investigación en ecosistemas terrestres y marítimos de todas las latitudes del planeta.

Se trata de exponer iniciativas para extender el conocimiento sobre recursos, servicios, procedimientos y ejemplos que perfeccionan la toma de decisiones y las acciones asociadas para frenar la pérdida de biodiversidad en un contexto de preocupante alteración del clima.

El director tecnológico del consorcio, Juan Miguel González Aranda, en una entrevista con EFE, ha destacado que mediante esta red científica e informática, que aúna múltiples sensores, imágenes por satélite, mediciones con la ayuda de drones, 'big data' y 'blockchain' (cadena de datos) se ha logrado crear una infraestructura digital europea que permite encontrar soluciones a algunos de los efectos del cambio climático.

Basándose en los datos científicos, LifeWatch aporta "una inteligencia estratégica, táctica y operacional" para abordar con todos los actores implicados, como se pretende en el plenario de la Cumbre de la Ciencia, los desafíos del cambio climático y cómo afecta a la biodiversidad.

"No es reinventar la rueda, sino aprovechar la red de datos que ya existe, los buenos casos de uso y, operacionalmente, proponer una solución consensuada mediante el uso de lo mejor de las tecnologías de la información", explica.

Una de las iniciativas novedosas de LifeWatch ERIC, que participa en plataformas de colaboración intercontinentales, es la Infraestructura de Investigación del Conocimiento Indígena (IKRI) para apoyar con Naciones Unidas la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

"Una de nuestras motivaciones en pensar globalmente, pero actuar localmente porque si no se tiene en cuenta el entorno no se puede actuar", subraya González Aranda, que recalca que no sólo es importante el dato científico, de academia, de élite, sino también, por ejemplo en este caso, "el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas" para la agricultura sostenible.

Ha confesado que LifeWatch es una especie de "policía judicial" porque canaliza "lo que dicen los datos", algo que no siempre gusta a los políticos o que no "encajan" con una determinada línea de investigación de los científicos, pero "eso es lo que hay, los datos no fallan".

"Se ha acabado lo de 'el que venga detrás, que arree'; el 'big data' ofrece unos escenarios que son catastróficos si no se tiene en cuenta que los recursos son limitados, que la biodiversidad es todo y el equilibrio es muy frágil", subraya.

Los datos abiertos de LifeWatch son consultados cada vez más por el sector agrícola, pero también por el ganadero, el forestal y el minero: "hacen uso de los datos y metadatos para hacer sus prospectivas, sus estudios de escenarios futuros" porque los modelos son cada vez más exactos.

El reto es compensar la cantidad con la calidad mediante la aplicación de procesos agroecológicos porque "sobran alimentos en un mercado libre".

Por su parte, José Manuel Ávila-Castuera, técnico de agroecología de LifeWatch, asegura a EFE que no hay que abordarlo de una manera "traumática", no se trata de dejar de producir en un ámbito local determinado, sino de volver, en cierta forma, a las técnicas antiguas.

"La agroecología consiste en adaptar el cultivo de acuerdo con los recursos disponibles; si no hay agua, no se pueden mantener determinados tipos de regadíos, no se puede añadir lo que uno quiera a cualquier coste", concluye.

El consorcio LifeWatch, que cuenta con la participación de España, Bélgica, Grecia, Italia, Países Bajos, Portugal, Rumanía y Eslovenia, fue creado con el cometido principal de promover la infraestructura y los sistemas de información necesarios a fin de movilizar e integrar datos (abiertos) y algoritmos para la investigación sobre la biodiversidad y los ecosistemas.El objetivo es que estos datos ayuden a respaldar la toma de decisiones desde una base científica.

(c) Agencia EFE