El conservador Klaus Iohannis revalida la presidencia en Rumanía

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EFE/EPA/ROBERT GHEMENT

Bucarest, 24 nov (EFE).- Los rumanos dieron este domingo un claro apoyo a su presidente, el conservador Klaus Iohannis, al reelegirlo en el cargo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, donde se impuso con amplio margen a su rival, la socialdemócrata Viorica Dancila, exprimera ministra.

"Es una victoria importante, la victoria más categórica conseguida nunca contra el Partido Social Demócrata (PSD)", dijo Iohannis desde la sede del Partido Nacional Liberal (PNL) por el que se presentaba, justo después de que los sondeos a pié de urna le vaticinaran un triunfo con más del 66 por ciento de los votos.

"Recibo esta victoria con alegría, con modestia y con confianza en Rumanía", agregó el jefe del Estado, dando por seguro su reelección en el cargo antes de conocer el resultado del escrutinio de los sufragios.

Tras el escrutinio de los votos del 94 por ciento de los colegios electorales, Iohannis obtuvo el 62,8 por ciento del apoyo popular, frente al 37,1 por ciento que logró Dancila, según los datos publicados por la Oficina Electoral Central.

TRIUNFO SOBRE LOS SOCIALDEMÓCRATAS

El presidente ha asegurado no estar "en guerra con los electores del PSD, sino con el PSD", un partido salpicado de acusaciones de corrupción que ha dominado la escena política desde el poder en los últimos años y que ha sido duramente criticado desde dentro y fuera del país.

Iohannis acusa a esa formación de ser una lacra para el desarrollo de Rumanía y ha pedido su desaparición.

Por su parte, Dancila, con el peor resultado obtenido nunca por un candidato del PSD en una segunda vuelta de unas presidenciales, quiso poner la mejor cara posible a la derrota sin reconocerla aún.

Si bien dijo que esperaría a que se complete el recuento de las papeletas para sacar conclusiones, celebró que su partido haya al menos recuperado terreno respecto de las elecciones europeas de mayo, cuando el PSD cayó hasta el 22,5 % del apoyo popular, el peor resultado de su historia.

"El PSD ha recuperado hoy la confianza de quienes nos votaron en 2016", dijo Dancila, en referencia a los comicios de diciembre de ese año, cuando esta formación fundada por antiguos apparatchiks comunistas fue el partido más votado.

Sin embargo, aunque sigue siendo la formación mayoritaria en un Legislativo muy dividido que debe renovarse como muy tarde al término de esta legislatura en diciembre de 2020, el SPD ha sufrido recientemente un fuerte revés con una moción de censura que hizo caer al Gobierno de Dancila.

La esperada victoria de Iohannis, que era el favorito indiscutido en estos comicios, da al centro-derecha todo el poder ejecutivo en Rumanía, después de que un Gobierno minoritario del PNL fuera investido hace dos semanas por el Parlamento.

EL ELECTORADO CASTIGA LA CORRUPCIÓN

El claro apoyo de la población al presidente conservador y proeuropeo y el varapalo a Dancila no ha sorprendido, sino que es el resultado vaticinado previamente por todos los observadores políticos, interpretado como muestra de que la población está harta de una clase política que considera corrupta e ineficiente.

Bajo el lema "Por una Rumanía normal", Iohannis centró su campaña electoral en la promesa de los daños que, afirma, ha causado a la administración publica el PDS.

También prometió revertir los cambios legales impulsados por el gobierno socialdemócrata que redujeron las penas y los plazos de prescripción de algunos delitos de corrupción.

Casi el 50 % de los más de 18 millones de rumanos con derecho a voto acudieron a las urnas en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas hoy, que por otro lado registró un récord histórico en el número de rumanos de la diáspora que emitió su voto desde el extranjero, al superarse los 900.000.