¿Qué consecuencias para los rebeldes de Yemen, clasificados como "terroristas" por Washington?

Shatha YAISH
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La decisión de la administración estadounidense saliente del presidente Donald Trump de clasificar a los rebeldes hutíes de Yemen como "grupo terrorista" provocó una gran inquietud en el seno de Naciones Unidas y de las organizaciones no gubernamentales, que temen que la crisis humanitaria empeore y se aleje una posible solución política.

¿Quiénes son estos rebeldes apoyados por Irán y combatidos por Arabia Saudita? ¿Quiénes son los perdedores y los ganadores de la decisión estadounidense? ¿Cuál es el impacto en la crisis humanitaria, la peor del mundo según la ONU?

¿Qué impacto en Yemen?

A principios de 2014, los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, lanzaron una ofensiva contra el poder yemení, que culminó con la toma de la capital Saná y gran parte del norte del país.

Desde 2015, Arabia Saudita, al frente de una coalición militar, apoya a las fuerzas leales al gobierno.

La decisión de Estados Unidos, en tensa relación con Teherán y muy cercano a Riad, podría impedir los contactos con los responsables rebeldes, las transacciones bancarias, el pago de los salarios de los humanitarios, la compra de víveres y de combustible e incluso el acceso a internet.

"Habrá repercusiones en las operaciones de ayuda", subraya Maged al Madhaji, director del Sanaa Center for Strategic Studies, y ello a pesar de las medidas previstas para atenuar el efecto de las sanciones.

"Si la designación se hace antes de la implementación de estas medidas [de atenuación], entonces el impacto podría ser catastrófico", teme Elisabeth Kendall, de la universidad de Oxford.

"Es en los territorios controlados por los hutíes donde la amenaza de hambruna y la necesidad de ayuda son más agudas", subraya esta especialista de Yemen, país donde la población depende al 80% de la ayuda humanitaria.

¿Quiénes son los verdaderos ganadores?

Arabia Saudita aplaudió la decisión de Estados Unidos, al igual que el gobierno de Yemen, al que apoya y que es reconocido por la comunidad internacional.

Riad podrá "utilizar políticamente" estas sanciones "para presionar a los hutíes", observa Madhaji pero, advierte, "los rebeldes se radicalizarán y el proceso político será más complicado".

Se prevé que el proceso de paz se vea afectado, ya que "limitará la capacidad del enviado de las Naciones Unidas para suscitar reacciones favorables de los hutíes".

Para Elisabeth Kendall, si bien a primera vista parece una "victoria" para Riad y "algo negativo" para Teherán, "podría finalmente ser positivo para Irán".

Según la investigadora, la decisión de Estados Unidos "plantea un obstáculo adicional en el camino de las consultas de paz" y "da la razón a los partidarios de la línea dura entre los hutíes, empujando al grupo, a medida que aumenta su aislamiento, aún más en la órbita de Irán".

¿Y los perdedores?

A pesar de todo, los rebeldes sufrirán la decisión estadounidense que "los aislará políticamente, los debilitará ante el mundo y los convertirá en parias a los que nadie quiere acercarse", afirma Madhaji.

Pero para los analistas y las oenegés, la principal víctima indiscutible del anuncio de la administración Trump es la población civil yemení, en particular la que vive en las zonas bajo control de los hutíes.

"Los yemeníes van a cargar con ello", continúa Madhaji, insistiendo en los "efectos devastadores para la economía", ya puesta de rodillas por la guerra.

"Los hutíes creyeron poder escapar [a esta clasificación] y están sin duda conmocionados. Pero el principal coste será probablemente pagado por la población yemení", confirma Salisbury.

El conflicto ha sumido a Yemen, el país más pobre de la península arábiga, en la peor crisis humanitaria del mundo según las Naciones Unidas, con millones de desplazados y una población al borde del hambre.

Para Elizabeth Kendall, "los mayores perdedores, como siempre, serán los propios yemeníes".

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