Conmoción en México: ¿quiénes eran los jesuitas asesinados en el estado de Chihuahua?

·5 min de lectura
© Edgard Garrido / Reuters

Javier Campos y Joaquín Mora eran dos sacerdotes jesuitas que desempeñaban labores sociales, defendían la cultura local y abogaban por los servicios básicos en Cerocahui, un pueblo en el estado de Chihuahua en el que el narcotráfico cada vez va ganando más control. Fueron asesinados el pasado lunes 20 de junio en una iglesia junto a un guía turístico que buscaba refugio en el templo mientras estaba siendo perseguido por una persona armada.

El asesinato de dos sacerdotes y un guía turístico en la pequeña iglesia de la plaza del pueblo de Cerocahui conmocionó al mundo.

Los jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, de 79 y 80 años respectivamente, y un guía turístico al que intentaron proteger de un jefe criminal local, fueron asesinados a tiros en la pequeña iglesia de la plaza del pueblo de Cerocahui, en el estado de Chihuahua, México, el pasado lunes.

No existen pruebas de amenazas contra ninguno de los dos sacerdotes de momento, aunque los locales eran conscientes de los riesgos existentes en este estado mexicano, principalmente por el aumento del narcotráfico.

¿Quiénes eran Javier Campos y Joaquín Mora?

Javier Campos Morales, alias 'El Gallo', era un sacerdote mexicano que sirvió por 34 años como Superior de la Misión Jesuita en la comunidad de Cerocahui.

Por su parte, el sacerdote Joaquín César Mora Salazar, alias 'El Morita', fungió como Vicario Cooperador en ese mismo pueblo durante 23 años y medio.

Ambos hombres se integraron en sus comunidades de indígenas tarahumaras, también conocida como rarámuri, realizando labores sociales, defendiendo la cultura local y abogando por los servicios básicos, incluida la educación.

Durante los últimos 20 años, fueron testigos de cómo los cárteles de la droga estrecharon su control sobre la región, llenando las montañas de adormidera, la planta de la cual se extrae el opio y marihuana.

Según algunos sacerdotes, Campos y Mora se convirtieron en autoridad moral para equilibrar la enorme influencia de los narcotraficantes en Cerocahui.

Desafortunadamente, el día 20 de junio de 2022 fueron asesinados junto con Pedro Eliodoro Palma, quien se dedicaba a realizar recorridos turísticos en la Sierra Tarahumara.

Para Andrew Chesnut, profesor de estudios religiosos en la Virginia Commonwealth University, Campos y Mora "son las últimas víctimas en un país que se ha convertido en uno de los más peligrosos del mundo para el clero católico, sobre todo debido a la violencia endémica del narcotráfico".

Durante el último medio siglo, los jesuitas han sido conocidos como defensores de los derechos humanos y promotores de la justicia social.

Hallan los restos de las víctimas

La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, anunció el miércoles que los tres cuerpos habían sido recuperados tras una intensa búsqueda.

"Hemos encontrado y recuperado los cuerpos de los sacerdotes jesuitas Javier Campos, Joaquín Mora y el guía turístico Pedro Palma", reveló la funcionaria en un video publicado en las redes sociales.

Ese mismo día, las autoridades publicaron un cartel de búsqueda del asesino acusado, José Noriel Portillo Gil, alias 'El Chueco'. Ofrecían una recompensa de unos 250.000 dólares a quien diera información fidedigna del presunto responsable de los homicidios.

Además, alertaron “a las autoridades federales de migración, no solo de Chihuahua, sino de todas las fronteras del país” del caso, para dar con el criminal lo más pronto posible.

La Fiscalía de Chihuahua especula que la causa de los homicidios habría sido por un equipo de béisbol, del cual el presunto asesino era patrocinador.

Condenan el asesinato

Los asesinatos de los religiosos han sido condenados por organizaciones civiles, la comunidad jesuita en México, el Papa Francisco, y el presidente del país azteca, Andrés Manuel López Obrador.

En la misa celebrada el martes por la noche en Ciudad de México, Luis Gerardo Moro, máximo responsable de los jesuitas en México, dijo que los asesinatos marcaban "un punto de ruptura y un punto de no retorno en el camino y la misión de la Compañía (de Jesús) en México".

En efecto, aseguró que los sacerdotes de la orden seguirán denunciando el abandono y la violencia que persiste en la región y no se quedarán callados ante la injusticia.

Por su parte, el Papa Francisco, conmocionado por la noticia, se mostró alarmado por la violencia en México en su cuenta de Twitter, y aseguró que “la violencia no resuelve los problemas, sino que sólo aumenta el sufrimiento innecesario”.

Finalmente, López Obrador lamentó los asesinatos y prometió que aunque hayan aparecido los cuerpos de las víctimas, “ se va a continuar con la búsqueda de los responsables y se va a hacer investigación a fondo”.

Esto, porque es “inaceptable” y “muy sospechoso” el hecho de que el presunto homicida “llevara una vida tan normal”, ya que según la Fiscalía del estado de Chihuahua, el presunto homicida “era patrocinador en un equipo de béisbol, con los antecedentes que tenía y conocido en toda la región con órdenes de aprehensión”, afirmó el mandatario.

Ola de violencia en México

La persistente alta tasa de asesinatos de México continúa siendo un problema para López Obrador. Sin embargo, es más común hablar de matanzas entre narcotraficantes, o en todo caso, de feminicidios, que de asesinatos a figuras religiosas.

Según el Centro Católico Multimedial de la Iglesia, siete sacerdotes, incluyendo a Campos y Mora, han sido asesinados durante la actual Administración.

Estos asesinatos forman parte de los casi 124.000 homicidios que se han producido desde que AMLO llegó al poder en 2018.

Solo este año, se han registrado 33.316 homicidios, después de los dos años más violentos de su historia, con 34.688 víctimas de asesinato en 2019, y 34.554 en 2020.

Lamentablemente, la impunidad en homicidio doloso en México es de 89%. Es decir, solo 1 de cada 10 homicidios se resuelve según Impunidad Cero, una organización de la sociedad civil que estudia, analiza y visibiliza el problema de la impunidad en México, con el fin de combatirla.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la percepción de inseguridad de los mexicanos aumentó del 65,8% en diciembre de 2021, al 66,2% en marzo de 2022.

Con EFE, AP, Reuters y medios locales

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente