Conflicto en Ucrania: termina sin acuerdos la cumbre Blinken-Lavrov, pero continúa el diálogo

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Sin consenso y con varias demandas sobre la mesa terminó la reunión entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, tras su reunión en Ginebra por la crisis entre Moscú y Kiev. Está previsto que Washington emita una respuesta por escrito a las demandas del Kremlin la próxima semana. Por un lado, Moscú exige el repliegue de las tropas de la OTAN en Europa del Este y EE. UU. pruebas de que Moscú no planea invadir Ucrania. Por el momento, la OTAN ya negó algunas peticiones a Moscú.

La tensión entre Rusia y Ucrania se prolonga. Pese a la expectativa de un acuerdo durante la reunión de este 21 de enero entre el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, la cita concluyó sin consensos pero con varias demandas.

Durante el encuentro, el Gobierno de Rusia exigió la retirada de fuerzas armadas de la OTAN de Bulgaria y Rumania, mientras que Estados Unidos defendió la libertad de los países para decidir adherirse a la OTAN.

Queda así en incertidumbre un pronunciamiento firme por parte de Washington sobre la lista de demandas que Moscú emitió a la alianza militar el pasado 17 de diciembre. En el documento, el Kremlin exige principalmente que los militares extranjeros abandonen Europa del Este y se garantice que Ucrania no se uniría nunca a la organización de defensa transatlántica.

Esa exigencia fue calificada en su momento por la Administración de Joe Biden como algo “inaceptable”.

“No puedo decir si estamos en el camino correcto o no (…) Lo entenderemos cuando recibamos la respuesta por escrito de Estados Unidos a todas nuestras propuestas”, advirtió Lavrov tras el encuentro y aseguró que Estados Unidos acordó contestar la próxima semana.

Estas conversaciones son consideradas un posible último esfuerzo para lograr una solución por la vía diplomática y evitar cualquier enfrentamiento militar entre Rusia, Estados Unidos y la OTAN, con tropas de países de la Unión Europea.

Con más de 100.000 soldados rusos, según las estimaciones de Kiev, concentrados cerca de Ucrania, Occidente teme que Moscú esté preparando una invasión, aunque Rusia lo niega.

Estados Unidos y sus aliados se esfuerzan por presentar un frente unido para evitarlo o coordinar una fuerte respuesta si es necesario.

Lavrov calificó los diálogos de este viernes como "constructivos y útiles", pero advirtió que su Gobierno espera “respuestas concretas a nuestras propuestas concretas”.

Blinken: “Este es un momento crítico”

Durante el encuentro, Blinken enfatizó que su país es partidario de la diplomacia y el diálogo, pero que al mismo tiempo se sumerge en un camino de “defensa y disuasión”.

“No esperamos resolver nuestras diferencias aquí hoy. Pero espero y espero que podamos probar si el camino de la diplomacia o el diálogo sigue abierto (…) Este es un momento crítico”, reconoció Blinken a Lavrov antes de hablar en privado.

Posteriormente, Blinken aseguró que sus conversaciones con Lavrov fueron "francas y sustantivas", y agregó que expuso varias ideas de EE. UU. para aumentar la seguridad y encontrar puntos en común.

Washington y sus aliados han prometido en repetidas ocasiones consecuencias “severas”, como sanciones económicas mordaces, aunque hasta ahora ha evitado hablar de acciones militares contra Rusia si se lleva a cabo una invasión.

Entretanto, las agencias estatales de noticias de Rusia subrayan que Moscú podría tomar algunas semanas para estudiar la respuesta de Washington, una réplica de la que dependerá los próximos pasos a seguir en un eventual conflicto que ha encendido las alarmas por sus consecuencias a nivel global.

La OTAN descarta la petición de Moscú de retirar sus tropas de Bulgaria y Rumania

La Alianza del Atlántico Norte negó a Moscú la posibilidad de retirar sus tropas y armamento de Bulgaria y Rumania. Aseguró asimismo que en la organización no existen aliados de primera o segunda categoría e indicó que los miembros de la entidad no renunciarían a "la capacidad" de protegerse y defenderse "mutuamente".

"Rechazamos cualquier idea de esferas de influencia en Europa", dijo la portavoz de la entidad, Oana Lungescu, quien aseguró que la OTAN siempre responderá "a cualquier deterioro" de su entorno de seguridad. Lungescu agregó que la alianza se mantiene "vigilante" y que "continúa evaluando la necesidad de reforzar" su despliegue en el este.

También Bulgaria respondió al llamado de Moscú pidiendo al Kremlin que respete la elección del país de ser miembro de la organización transatlántica y pidió a Rusia mantenga un diálogo constructivo con los aliados, en pro de fomentar una Europa "más unida y segura, basada en el Estado de derecho" y la implementación de las leyes internacionales.

Con Reuters, AP y medios locales

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