El conflicto de los trabajadores sanitarios venezolanos, sin solución a la vista

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Trabajadores de hospitales protestan por mejoras en condiciones laborales hoy, jueves 7 de julio de 2018, en Caracas (Venezuela). EFE

Caracas, 12 jul (EFE).- El conflicto laboral entre el Estado venezolano y los trabajadores sanitarios que reclaman "salarios dignos" sigue sin solución a la vista tras cumplirse hoy 18 días de protestas públicas de médicos, enfermeros y obreros, en medio de la grave crisis económica del país.

Los sanitarios, que este jueves volvieron a manifestarse en las calles de varias ciudades, celebraron en Caracas una asamblea en la que acordaron arreciar sus protestas al tiempo que propusieron una tabla de ingresos que varía entre los 200 (7.420 o 356 euros según la tasa de cambio que se use) y los 420 salarios mínimos (15.583 o 748 euros).

En la actualidad, el salario mínimo venezolano es de 5.196.000 bolívares (entre 36 y 1,7 euros) por mes, que no alcanzan para comprar un kilo de detergente.

"Estamos exigiéndole al Gobierno que inicie la tabla con 200 salarios mínimos y cerramos con 420 salarios mínimos", dijo a periodistas el presidente de la Federación Médica de Venezuela (FMV), Douglas León Natera.

Esta escala salarial había sido propuesta por la FMV hace días solo para médicos que ejercen en centros públicos, pero hoy los trabajadores sanitarios acordaron que el ingreso mensual más bajo del sector inicie en los 200 salarios mínimos.

Esta petición aún no ha sido presentada de manera formal al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que respondió a las manifestaciones de las últimas 3 semanas pagando bonificaciones de entre 9 (64 o 3,08 euros) y 28 millones de bolívares (199 o 9,4 euros) a los empleados del sector.

"No vamos a estar aceptando dádivas, sino un salario (justo)", añadió León Natera.

Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo en el planeta, sufre una grave crisis económica que se traduce en escasez de alimentos básicos y medicinas así como en hiperinflación, un fenómeno que pulverizó el poder de compra de los trabajadores, como dijo a Efe la enfermera Sandy Pérez, de 49 años.

"Tengo dos trabajos y no me alcanza para nada (...), a ningún profesional de enfermería, tenga dos o tres trabajos, nos alcanza para nada", relató Pérez, quien dijo sentir "tristeza" por la situación de crisis del sector.

En la misma línea declaró a Efe la médica Moraima Hernández, de la Maternidad Concepción Palacios, quien aseguró que la protesta "comienza por el hambre".

"Tratan de manipular a los trabajadores a través del hambre", aseguró.

Según Hernández, el Gobierno venezolano "dividió" a los trabajadores sanitarios y acordó incrementos de salarios con representantes sindicales "que nadie reconoce".

"(Las manifestaciones) serán los días que sean necesarios, nosotros seguiremos protestando", agregó.

Asimismo, los trabajadores sanitarios reiteraron su exigencia de dotación a los hospitales, pues aseguran que en la mayoría de ellos no hay siquiera jeringas.

De acuerdo con León Natera, los principales hospitales del país apenas tienen una dotación que no supera el 10 %.

"Esta es una protesta por la vida", señaló.

El propio Natera dijo que las protestas se extendieron a 19 de las 24 entidades federales del país para exigir salarios que permitan enfrentar la inflación diaria de 2,8 % y otras consecuencias de la crisis económica.

A través de las redes sociales, circulan a diario vídeos y fotografías de las manifestaciones que se registran en varios estados de Venezuela, organizadas principalmente por trabajadores sanitarios, eléctricos y profesores universitarios.

Este jueves varios audiovisuales dieron cuenta de protestas del sector salud en el estado Bolívar (sur), Cojedes (centro) y en Aragua (centro-norte).

Además, hoy los trabajadores del Metro de Caracas, cuyo servicio ha confrontado diversos problemas en los últimos meses, y los empleados de 18 universidades públicas del país protestaron para exigir mejores ingresos.

En el caso de los universitarios, mañana cumplirán 48 horas de un nuevo paro presencial.

Salvo pagar algunas bonificaciones que no inciden en los cálculos salariales, el Gobierno venezolano no ha respondido a estas manifestaciones con propuestas dignas de ser analizadas por los trabajadores.