La Conferencia Episcopal reivindica el derecho a un trabajo y vivienda dignos

Agencia EFE
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Barcelona, 1 may (EFE).- El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, reivindica el derecho a un trabajo y a una vivienda digna, denuncia que la economía sumergida "infravalora a la persona humana" y avisa que las personas en paro están sufriendo "un calvario".

El cardenal dedica su carta dominical, que publicará mañana la Hoja Parroquial de su archidiócesis, al Día del Trabajo, que se celebra este sábado, y en la que se pregunta si el trabajo es "¿un derecho o una suerte?".

"El paro y la precariedad son dos de las causas principales de la situación de pobreza de muchas familias. La realidad del mundo laboral, que ya era preocupante a finales de 2019, se ha agravado con la pandemia de la covid", relata el cardenal Omella.

El prelado recuerda que "en trece años, habremos sufrido dos crisis económicas de grandes dimensiones, que están impactando de forma severa en la vida y futuro de los jóvenes".

"Poder trabajar -añade- se ha convertido en una gran suerte para jóvenes y no tan jóvenes. La ausencia de un trabajo hace que muchos estén pasando un calvario. La mayoría no quiere remendar su vida con ayudas lentas y a menudo inciertas, sino que quiere encontrar un trabajo que le permita mantener a su familia con dignidad".

El arzobispo de Barcelona denuncia que "la necesidad y la desesperación hacen que muchas personas, después de perder el trabajo por los confinamientos y de no recibir ningún subsidio, trabajen en la economía sumergida con condiciones lamentables que infravaloran a la persona humana".

"En este camino pedregoso y lleno de obstáculos para encontrar un trabajo digno se añade el drama de otro derecho básico de la ciudadanía, la vivienda digna. Familias que hacen cola para encontrar trabajo o para llenar el carrito de la compra se ven amenazadas con vivir en la calle por los precios abusivos del mercado inmobiliario", reprocha el presidente de los obispos españoles.

Omella lamenta que "tener una vivienda digna y poderla pagar es un lujo que no está al alcance de todos" y opina que "otro mundo del trabajo es posible para evitar la pobreza y mejorar la vida de las personas", para lo cual pide que se aplique lo que dice el papa Francisco: "actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos".

"Debemos sentirnos llamados a impulsar iniciativas de cambio social a partir de nuestra participación en las organizaciones sociales que trabajan por el bien común (asambleas de parados, sindicatos, movimientos sociales, patronales, asociaciones civiles, partidos políticos...)", pide el prelado.

El cardenal también considera necesario que "el sistema económico ofrezca oportunidades laborales a toda la población activa y que los trabajadores cooperen activamente por el bien de la empresa. Hay que recuperar el valor de la corresponsabilidad entre unos y otros".

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