Condenan a dos años de cárcel al estafador español de los "dos mil tumores"

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Un hombre saca dinero de un cajero en Lille, en el norte de Francia, el 4 de enero de 2017

Un español conocido como "el hombre de los dos mil tumores", que en 2010 dijo que le quedaban meses de vida, fue condenado este lunes a dos años de prisión por estafar a celebridades y otras personas para financiarse un supuesto tratamiento.

Paco Sanz llegó a recaudar 264.780 euros con la excusa de que necesitaba recursos para someterse a un tratamiento experimental contra el supuesto cáncer en fase terminal que padecía.

Con apariciones frecuentes en televisión y en redes sociales entre 2010 y 2017, Sanz logró convencer de colaborar a miles de personas y varias celebridades, desde el conocido presentador de programas de televisión Jorge Javier Vázquez al futbolista Álvaro Negredo.

El hombre decía que le quedaban tan solo meses de vida debido a una enfermedad genética, que sí padece y le fue diagnosticada en 2009, llamada síndrome de Cowden, que le supuso la aparición de "dos mil tumores".

En realidad, los tumores eran benignos y no le representaban un peligro para su vida.

"Aprovechándose de su enfermedad", Paco Sanz "urdió un plan para obtener un lucro patrimonial ilícito entre los años 2010 y febrero de 2017", señaló la fiscalía en un documento consultado por la AFP.

Con un sitio en internet, una asociación epónima, mensajes de texto que instaban a colaborar, una cuenta en Paypal y una gala para recaudar fondos, Sanz no desaprovechó ningún medio para recaudar recursos.

Sanz alegaba que "su enfermedad revestía una gravedad mucho mayor que la que realmente tenía" y "que la única manera de salvarse" era mediante un tratamiento experimental disponible solo en Estados Unidos, escribió la fiscalía.

En realidad, se trataba de "un ensayo experimental gratuito y sin coste alguno para éste, pues los costes del ensayo eran cubiertos por la entidad promotora del ensayo", agregó.

Al abrirse el proceso el lunes, Paco Sanz se declaró culpable y llegó a un acuerdo con el tribunal en el que aceptó dos años de prisión, frente a los seis que pedía la fiscalía. Su pareja, cómplice de la estafa, recibió un año y nueve meses de cárcel.

De todas maneras, evitarán las rejas puesto que en España no suelen ejecutarse las condenas de dos años o menos para personas sin antecedentes.

El proceso continuará otros tres días para abordar el aspecto civil del caso, y determinar el montante económico de los daños que podría tener que pagar.

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